{"id":13134,"date":"2010-07-09T06:55:02","date_gmt":"2010-07-09T05:55:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.aparences.net\/periodes\/le-trecento\/el-trecento-entre-roma-y-asis-los-precursores\/"},"modified":"2025-12-11T19:40:57","modified_gmt":"2025-12-11T18:40:57","slug":"el-trecento-entre-roma-y-asis-los-precursores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-trecento\/el-trecento-entre-roma-y-asis-los-precursores\/","title":{"rendered":"El Trecento : Entre Roma y As\u00eds, los precursores"},"content":{"rendered":"<p><!--contents--><\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los grandes centros de creaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Las obras realizadas durante el siglo XIV (<em><strong>Trecento<\/strong><\/em>), son el resultado de fruct\u00edferos intercambios entre los artistas que se encuentran en distintos lugares. Su gran movilidad engendra una circulaci\u00f3n de ideas y de formas que contribuyen a asegurar una unidad en las investigaciones pl\u00e1sticas. Desde las grandes obras de <strong>Roma<\/strong> y <strong>As\u00eds<\/strong> hasta los estimulantes centros de\u00a0<a title=\"Florencia en el Trecento\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-trecento\/giotto-y-la-escuela-florentina\/\">Florencia<\/a> y de <a title=\"El Trecento en Siena\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-trecento\/el-trecento-en-siena\/\">Siena<\/a>, la renovaci\u00f3n art\u00edstica se difunde bajo el impulso de las iniciativas eclesi\u00e1sticas y laicas. Empujado por el conflicto que lo opone al emperador, el papado inaugura una pol\u00edtica de prestigio destinada a afirmar su preeminencia. Hacia 1300, gracias al <strong>mecenazgo del papa Nicolas III<\/strong> (1277-1280), y luego de <strong>Bonifacio VIII<\/strong> (1294-1303), Roma se convierte en un lugar de intensa efervescencia art\u00edstica a la cual pone fin el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Papado_de_Avi%C3%B1%C3%B3n\">exilio en Avi\u00f1\u00f3n<\/a> (1309-1376). Pero el verdadero foco donde se elabora y se difunde este lenguaje figurativo, es la <strong>bas\u00edlica de San Francisco de As\u00eds<\/strong> (1182-1226), construida a la gloria del santo poco despu\u00e9s de su canonizaci\u00f3n (1228). Este santuario est\u00e1 constituido por dos iglesias superpuestas, consagradas sucesivamente en 1230 y en 1253. Gracias al interesado apoyo del papado, la obra de As\u00eds era la m\u00e1s importante de Occidente. De 1260 a 1330, en ella se suceden y se juntan los mejores maestros, ejecutando diferentes ciclos pintados que, todav\u00eda hoy, siguen planteando problemas de cronolog\u00eda y de atribuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"604\" height=\"400\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/pietro_lorenzetti_assise.png\" alt=\"Deposici\u00f3n de la cruz, Pietro Lorenzetti\" class=\"wp-image-15222\" title=\"Deposici\u00f3n de la cruz, Pietro Lorenzetti\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/pietro_lorenzetti_assise.png 604w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/pietro_lorenzetti_assise-300x198.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 604px) 100vw, 604px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Deposici\u00f3n de la cruz<\/strong>, despu\u00e9s de 1320, <strong>Pietro Lorenzetti<\/strong><\/em><br><em> (As\u00eds, Bas\u00edlica inferior de San Francisco) <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>La figura de Cristo domina por su tama\u00f1o a todas las dem\u00e1s figuras. Su cuerpo blanco creaba anta\u00f1o un contraste todav\u00eda m\u00e1s n\u00edtido con los otros personajes, los cuales en su mayor\u00eda, al origen iban vestidos de azul. Aplicado en seco, con el paso del tiempo este pigmento azul se fue desconchando. Haciendo uso de un realismo corporal estimulado por la meditaci\u00f3n franciscana, Pietro ha imaginado los hilos de sangre goteando de las manos y de los pies de Cristo, formando, cuando se juntan, una mancha compleja. La aureola de Cristo se mezcla con la de su madre en el momento en que \u00e9sta apoya su mejilla en su frente y pasa la mano por sus cabellos. Aunque repintados en numerosas ocasiones, los magn\u00edficos ritmos cursivos del fresco son todav\u00eda evidentes sobre ambos rostros.<br><\/em><\/p>\n\n\n\n<!-- AdBoxRight2020 --><ins class=\"adsbygoogle\"     style=\"display:block; margin-top:30px;\"     data-ad-client=\"ca-pub-2468002815867636\"     data-ad-slot=\"3496014735\"     data-ad-format=\"auto\"     data-full-width-responsive=\"false\"><\/ins><script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});<\/script><h2 class=\"wp-block-heading\">El Trecento en Roma<\/h2>\n\n\n\n<p>Lo que parece caracterizar la historia de la pintura romana, son las dificultades y, finalmente, la imposibilidad de ubicar una \u00abescuela\u00bb pict\u00f3rica, tanto en el <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-trecento\/\">Trecento<\/a> como en el <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-quattrocento\/\">Quattrocento<\/a>. El punto de partida era sin embargo favorable. Los ciclos romanos de <strong>Pietro Cavallini<\/strong> (mosaicos de Santa Maria in Trastevere hacia 1292 y los frescos de Santa Cecilia de 1295), preceden apenas a la elecci\u00f3n de un gran papa, Bonifacio VIII (1294-1303) que consigue atraer a Roma los esp\u00edritus m\u00e1s vivos de la Cristiandad y hacer del Jubileo de 1300 uno de los m\u00e1s memorables de la iglesia romana. Ahora bien, la obra de <strong>Pietro Cavallini<\/strong> es casi m\u00e1s moderna que la de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Cimabue\">Cimabue<\/a>, contempor\u00e1neo suyo; en ella se encuentran ejemplos de la escultura romana de la Antig\u00fcedad tard\u00eda y lo que era una tradici\u00f3n local un poco aislada y pasiva, se transforma en una posici\u00f3n cultural consciente: solemnidad y dignidad \u00abantigua\u00bb magnifican las figuras, mientras que el color es tratado en el sentido de la masa. La pintura consigue incorporar la majestad de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Arnolfo_di_Cambio\">Arnolfo di Cambio<\/a>, escultor florentino activo en Roma antes de finalizar el siglo, quien sin duda hab\u00eda dado el ejemplo. Lo que inaugura el romano Cavallini, es pr\u00e1cticamente una alternativa a la \u00abgran manera\u00bb de <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-trecento\/giotto-y-la-escuela-florentina\/\">Giotto<\/a> y las consecuencias se har\u00e1n sentir m\u00e1s lejos, hasta en\u00a0<a title=\"escuela de R\u00edmini en el Trecento\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-trecento\/la-pintura-del-trecento-en-rimini-y-bolonia\/\">la escuela de R\u00edmini<\/a>. La tradici\u00f3n local se renueva pues a si misma, a principios del siglo XIII; va a ser enriquecida por la llegada de grandes artistas: es en Roma donde <strong>Giotto ejecuta la famosa<\/strong> <strong><em>Navicella<\/em><\/strong>, hoy perdida, pero que durante dos siglos, constituy\u00f3 tal vez la<strong> obra maestra m\u00e1s admirada del artista<\/strong>.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"411\" height=\"280\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/pelerins.jpg\" alt=\"Peregrinos en Roma durante el Jubileo \" class=\"wp-image-14250\" title=\"Peregrinos en Roma durante el Jubileo \" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/pelerins.jpg 411w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/pelerins-300x204.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 411px) 100vw, 411px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Peregrinos en Roma durante el Jubileo<\/strong>, p\u00e1gina iluminada de las \u00abCr\u00f3nicas\u00bb hacia 1400 (Lucca, Archivio di Stato)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Al finalizar el siglo XIII, en Roma aparecen los primeros fermentos de una nueva visi\u00f3n pict\u00f3rica en la obra de <strong>Jacopo Torriti<\/strong> y de <strong>Pietro Cavallini<\/strong>. Ambos artistas fueron empleados en la restauraci\u00f3n de las decoraciones paleocristianas que adornaban los grandes santuarios romanos, adquiriendo, mediante el contacto de un arte antiquizante, los recursos necesarios para sobrepasar <strong>la s\u00f3lida formaci\u00f3n que hab\u00edan heredado de Bizancio<\/strong>. En la iglesia de Santa Maria Maggiore, <strong>Jacopo Torriti<\/strong> ejecuta en 1295, un mosaico absidial donde los genios alados y los dioses fluviales que acompa\u00f1an la <em>Coronaci\u00f3n de la Virgen<\/em> atestiguan de una reflexi\u00f3n sobre los ejemplos de la Antig\u00fcedad. La obra de <strong>Pietro Cavallini<\/strong> es m\u00e1s innovadora. En los mosaicos que adornan la parte inferior del \u00e1bside de Santa Maria in Trastevere (1291), las escenas de la <em>Vida de la Virgen<\/em> siguen un esquema iconogr\u00e1fico tradicional, pero la fluidez de las telas, la dignidad cl\u00e1sica de las figuras y la interpretaci\u00f3n m\u00e1s coherente de la arquitectura, prefiguran lo que vendr\u00e1 despu\u00e9s. Los frescos de Santa Cecilia in Trastevere (hacia 1293), de los cuales solo subsisten algunos fragmentos del <em>Juicio Final<\/em> pintado en la parte interior de la fachada, son el resultado de una investigaci\u00f3n centrada sobre la plenitud de los vol\u00famenes. El Cristo Juez y los ap\u00f3stoles est\u00e1n sabiamente modelados mediante un degradado delicado que les confiere una sorprendente monumentalidad. El encuentro probable con <strong>Arnolfo di Cambio<\/strong>, que trabajaba en la misma iglesia, pudo ser determinante. En 1308, la invitaci\u00f3n de Cavallini a la corte de N\u00e1poles atestigua del gran prestigio que gozaba.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"321\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/cavallini3.jpg\" alt=\"La Presentaci\u00f3n en el Templo, Pietro Cavallini\" class=\"wp-image-14251\" title=\"La Presentaci\u00f3n en el Templo, Pietro Cavallini\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/cavallini3.jpg 500w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/cavallini3-300x192.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>La Presentaci\u00f3n en el Templo<\/strong>, escena de la Vida de la Virgen, mosaico, 1291, <strong>Pietro Cavallini<\/strong> (documentado entre 1273 y 1321, aproximadamente), <\/em><br><em>(Roma, Santa Maria in Trastevere) <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>En este mosaico encargado por <strong>Pietro di Bertoldo Stefaneschi<\/strong>, se puede leer, sobre una inscripci\u00f3n fragmentaria, el nombre de C. y la fecha de 1291. Es en los elementos arquitecturales que la tridimensionnalidad y el espacio son particularmente evidentes; las figuras han sido ejecutadas con un sentido pl\u00e1stico muy acusado. El uso de colores delicados como el rosa, el blanco y el azul, evoca la pintura antigua. Los mosaicos del Trast\u00e9vere marcan muy sutilmente, el pasaje del bizantinismo a un realismo nuevo. Aunque la t\u00e9cnica empleada parezca imponer una inmovilidad hier\u00e1tica, Cavallini introduce el movimiento en la pose de los personajes: los hombres con un gesto de ofrenda, las mujeres con una actitud m\u00e1s personalizada y su alternancia crea una animaci\u00f3n relativa del movimiento. Pero sobre todo, el peque\u00f1o tama\u00f1o de los cubos del mosaico permite una sutilidad m\u00e1s limpia de los ritmos coloreados (la sombra del vestido del sacerdote, el trabajo del drapeado sobre el altar, el modelado de las caras).<br><\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"303\" height=\"370\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/cavallini2.jpg\" alt=\"La Natividad, Pietro Cavallini\" class=\"wp-image-15223\" title=\"La Natividad, Pietro Cavallini\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/cavallini2.jpg 303w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/cavallini2-245x300.jpg 245w\" sizes=\"auto, (max-width: 303px) 100vw, 303px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"426\" height=\"320\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/cavallini1.jpg\" alt=\"La Natividad, Pietro Cavallini\" class=\"wp-image-14252\" title=\"La Natividad, Pietro Cavallini\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/cavallini1.jpg 426w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/cavallini1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>La Natividad<\/strong> y detalle, mosaico, 1291, <strong>Pietro Cavallini<\/strong> <\/em><br><em>(Roma, Santa Maria in Trastevere) <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em><strong>Cavallini<\/strong> propuso un espacio donde los personajes, habiendo encontrado su volumen corporal, se insertan de manera libre y natural. El artista <strong>sobrepas\u00f3 totalmente la tradici\u00f3n bizantina al mismo tiempo que Giotto<\/strong>, y ello ha planteado durante mucho tiempo el problema (resuelto de manera diversa por la cr\u00edtica) de determinar e interpretar las relaciones y los contactos que mantuvieron ambos maestros.<br><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de los escasos testimonios, es cierto que <strong>Roma<\/strong>, como <strong>As\u00eds<\/strong>, fue en aquellos tiempos un punto de <strong>encuentro importante entre artistas y un laboratorio de nuevas experiencias<\/strong>; aunque la influencia de <strong>Giotto en Roma<\/strong> queda como una cuesti\u00f3n no resuelta, es dif\u00edcil de creer que su presencia haya sido ignorada. Si bien el comienzo del siglo XIV no marc\u00f3 ning\u00fan cambio en relaci\u00f3n con el siglo precedente y, si el abandono de Roma por los papas hizo cesar los encargos en el entorno pontifical, este no fue el caso de las grandes familias, como los <strong>Colonna<\/strong> o los <strong>Stefaneschi<\/strong>, las cuales encargaron obras importantes para las principales bas\u00edlicas de la ciudad. Iincluso durante el exilio de los papas en Avi\u00f1\u00f3n, la bas\u00edlica vaticana recibi\u00f3 numerosos donativos y fue objeto de encargos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_stef1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"340\" height=\"377\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_stef1.jpg\" alt=\"Giotto, Pol\u00edptico Stefaneschi, comitente\" class=\"wp-image-14253\" title=\"Giotto, Pol\u00edptico Stefaneschi, comitente\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_stef1.jpg 340w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_stef1-270x300.jpg 270w\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Pol\u00edptico Stefaneschi<\/strong>, detalle del comitente, el cardenal Stefaneschi, hacia 1330, <strong>Giotto<\/strong> <\/em><br><em>(Ciudad del Vaticano, Pinacoteca Vaticana)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Se trata de la obra m\u00e1s importante entre las pinturas sobre tabla realizadas por <strong>Giotto<\/strong>. El Pol\u00edptico Stefaneschi fue ejecutado para el altar mayor de la bas\u00edlica de San Pedro de Roma, mencionado como una realizaci\u00f3n de Giotto en la Necrolog\u00eda del cardenal <strong>Jacopo Stefaneschi<\/strong>, quien lo encarg\u00f3. Pintado sobre ambas caras, en el panel central, Cristo est\u00e1 sentado sobre un trono, adoptando una postura hier\u00e1tica y frontal, como un \u00eddolo oriental, la mano levantada realizando el gesto de bendici\u00f3n y sosteniendo con la mano izquierda el Libro de la Revelaci\u00f3n. En torno al trono, como en las Maest\u00e0 del siglo XIII, hay una multitud de \u00e1ngeles que est\u00e1n dispuestos sin embargo, de una manera que se aproxima sutilmente de las nuevas ideas figurativas, con el esbozo de un movimiento en c\u00edrculo. Sobre el verso del pol\u00edptico, cuatro solemnes figuras de ap\u00f3stoles de pie sirven de figuras laterales para el panel central: en el cual san Pedro se encuentra sentado en el trono en la misma actitud que Cristo (es en efecto su vicario), flanqueado por dos \u00e1ngeles, por san Jorge y san Silvestre, mientras que delante de \u00e9l se encuentran arrodillados san Celestino V (canonizado en 1313) y el cardenal Stefaneschi ofreciendo el pol\u00edptico.<br><\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/giotto_polyptyque_stefanesq.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"423\" height=\"369\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/giotto_polyptyque_stefanesq.png\" alt=\"Giotto, Pol\u00edptico Stefaneschi\" class=\"wp-image-15224\" title=\"Giotto, Pol\u00edptico Stefaneschi\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/giotto_polyptyque_stefanesq.png 423w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/giotto_polyptyque_stefanesq-300x261.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 423px) 100vw, 423px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Pol\u00edptico Stefaneschi<\/strong>, hacia 1330, <strong>Giotto<\/strong> <\/em><br><em>(Ciudad del Vaticano, Pinacoteca Vaticana)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>La manera perfectamente calculada con la cual los espacios y los vol\u00famenes se insertan los unos con los otros (sobre todo sobre el Cristo en el trono y en la Virgen de la predela), por la preciosidad crom\u00e1tica, por la fina elegancia g\u00f3tica de ciertas figuras y por la expresividad misteriosa y como subyugada de algunas de ellas, esa obra compleja conecta estrechamente con los frescos de la bas\u00edlica inferior de As\u00eds, de los cuales toma tambi\u00e9n algunas ideas, como la figura femenina de la izquierda, en la crucifixi\u00f3n de san Pedro, que lleva una ropa con pliegues festoneados drapeados sobre el pecho, vistos de perfil, y retoma el gesto y la actitud de Mar\u00eda, de pie detr\u00e1s de la figura de san Juan, en la Crucifixi\u00f3n de As\u00eds.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El nacimiento del estilo natural: la obra de As\u00eds<\/h2>\n\n\n\n<p>Hacia 1280, en el momento en que maestros romanos \u2013 entre los cuales Torriti y tal vez Cavallini \u2013 se encuentran en la <strong>obra de As\u00eds<\/strong> (a\u00f1os 1280 y 1290) <strong>Cimabue<\/strong> y sus disc\u00edpulos se encargan del conjunto de la decoraci\u00f3n del transepto y del coro de la iglesia superior. Suceden al <strong>Maestro de San Francisco<\/strong>, cuya intervenci\u00f3n en la iglesia inferior puede situarse entre 1260 y 1265. Este complejo programa que comprende episodios de la Vida de la Virgen, un ciclo consagrado a los ap\u00f3stoles Pedro y Pablo, escenas del <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Apocalipsis\">Apocalipsis<\/a>, las representaciones de los evangelistas y dos gigantescas Crucifixiones, tiene que haber sido concebido sin duda por un te\u00f3logo. El esmero aportado a la representaci\u00f3n tridimensional de las arquitecturas, el uso del trampantojo, la carga emocional de las dos Crucifixiones, son aqu\u00ed los principales aspectos del cambio aplicado a la figuraci\u00f3n. En la iglesia inferior, una <em>Maest\u00e0<\/em> acompa\u00f1ada por \u00e1ngeles y por san Francisco, igualmente <strong>atribuida a Cimabue<\/strong>, ofrece un extraordinario retrato del santo impregnado de realismo. Entre las pinturas de factura muy diversa que aparecen en la nave, las escenas del <strong>Maestro de Isaac<\/strong> y el Segundo Ciclo de san Francisco suscitan hip\u00f3tesis muy contradictorias respecto a la participaci\u00f3n de <strong>Giotto<\/strong>. Ambas escenas b\u00edblicas son cercanas a la visi\u00f3n antigua de Cavallini, que parece faltar en las <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Hagiograf%C3%ADa\">escenas hagiogr\u00e1ficas<\/a>. En cambio, todas ellas representan el testimonio mas claro de la introducci\u00f3n en el mundo visual de los \u00abvalores t\u00e1ctiles\u00bb, que es el origen de la <strong>revoluci\u00f3n pict\u00f3rica llevada a cabo poco antes de 1300<\/strong>.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"609\" height=\"400\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/cimabue_assise.png\" alt=\"Los Cuatro Evangelistas, Cimabue\" class=\"wp-image-15225\" title=\"Los Cuatro Evangelistas, Cimabue\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/cimabue_assise.png 609w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/cimabue_assise-300x197.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 609px) 100vw, 609px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Los cuatro Evangelistas<\/strong>, (detalle con la vista de Roma), fresco, <strong>Cimabue<\/strong> (As\u00eds, Bas\u00edlica superior); <strong>\u00c1ngel<\/strong>, hacia 1280-1290, <strong>Cimabue<\/strong>, (As\u00eds, bas\u00edlica de san Francisco, iglesia inferior)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Cuando los pont\u00edfices franciscanos Niccol\u00f2 III Orsini (1277-1280) y Niccol\u00f2 IV Masci (1288-1290) decidieron hacer decorar la <strong>bas\u00edlica San Francisco de As\u00eds<\/strong>, llamaron a los mejores artistas de Florencia y de Roma. <strong>Cimabue<\/strong> pint\u00f3 al fresco el transepto y el presbiterio de la iglesia superior. Represent\u00f3 un ciclo de historias marianas, evang\u00e9licas y apocal\u00edpticas que desgraciadamente se degrad\u00f3 muy r\u00e1pidamente y de modo irreparable. Sobre la b\u00f3veda central, el artista realiz\u00f3 los Cuatro Evangelistas acompa\u00f1ados de sus respectivos s\u00edmbolos. Cada uno de ellos est\u00e1 representado delante de la ciudad donde redact\u00f3 su evangelio. <strong>La vista de Roma<\/strong> es particularmente significativa. Ella est\u00e1 constituida por edificios, encerrados dentro de los muros de la ciudad, donde la mayor\u00eda de ellos se pueden identificar f\u00e1cilmente: partiendo de la derecha, se reconoce el <strong>castillo de Sant&#8217; Angelo<\/strong>, <strong>la pir\u00e1mide de Cayo Cestio<\/strong> y <strong>la antigua bas\u00edlica Vaticana<\/strong> con sus mosaicos en la fachada; a la izquierda, se ve el Pante\u00f3n junto con la torre de las Milicias y, encima, el Palacio senatorial con los escudos de los Orsini.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a los encargos de los franciscanos, <strong>As\u00eds se convirti\u00f3 en la cuna de la pintura italiana<\/strong>; la iglesia inferior de la bas\u00edlica puede ser considerada como una antolog\u00eda de la <a title=\"pintura del Trecento\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-trecento\/\">pintura del Trecento<\/a>. El culto a san Francisco y a santa Clara tuvo, desde As\u00eds, una resonancia en toda Europa, ya que era el sitio donde se hab\u00eda desarrollado la vida del santo. En efecto, el santo hab\u00eda sido canonizado en 1228, solo dos a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte y, seguidamente hab\u00edan comenzado los trabajos de la bas\u00edlica que terminaron hacia 1280. El edificio, formado por dos iglesias superpuestas, con una \u00fanica nave y techo abovedado, fue el lugar de encuentro de las tendencias art\u00edsticas m\u00e1s avanzadas de los siglos XIII y XIV (<strong>Trecento<\/strong>). En el siglo XIII, los pintores italianos mas innovadores fueron a As\u00eds para decorar el lugar donde descansaban los restos del fundador de la orden de los Hermanos menores. Los frescos de la iglesia superior fueron considerados como la obra capital del siglo XIII: es all\u00ed donde se produjo el proceso de humanizaci\u00f3n de las im\u00e1genes de culto y el redescubrimiento de la ilusi\u00f3n del espacio, que culminaron con las <a title=\"innovaciones de Giotto\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/los-fresquistas-florentinos\/giotto-y-sus-continuadores\/\">innovaciones aportadas por Giotto<\/a>.\u00a0A principios del siglo XIV (Trecento), los frescos de la iglesia superior eran contemplados como la obra fundamental de la pintura moderna, pasaje obligado para todo artista, y los artesanos que se hab\u00edan formado en la obra de As\u00eds, fueron reclamados por las ciudades y las regiones vecinas. Otro periodo de intensa actividad art\u00edstica, fue el de la realizaci\u00f3n de los frescos de la iglesia inferior, que hab\u00eda sido ampliada a finales del siglo precedente. En los a\u00f1os 1310, todos los grandes pintores de la \u00e9poca trabajaron en ella: no s\u00f3lo los <a title=\"disc\u00edpulos de Giotto\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-trecento\/giotto-y-la-escuela-florentina\/\">disc\u00edpulos de Giotto<\/a>, sino tambi\u00e9n los sieneses <a title=\"Simone Martini y Pietro Lorenzetti\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-trecento\/el-trecento-en-siena\/\">Simone Martini et Pietro Lorenzetti<\/a>.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"311\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_isaac.jpg\" alt=\"Isaac rechazando Esau, hacia 1290, As\u00eds\" class=\"wp-image-14254\" title=\"Isaac rechazando Esau, hacia 1290, As\u00eds\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_isaac.jpg 400w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_isaac-300x233.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"399\" height=\"254\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_isaac1.jpg\" alt=\"Isaac rechazando a Esau\" class=\"wp-image-14255\" title=\"Isaac rechazando Esau, hacia 1290, bas\u00edlica de As\u00eds\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_isaac1.jpg 399w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_isaac1-300x190.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 399px) 100vw, 399px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Bendici\u00f3n de Isaac<\/strong> y detalle de la escena con Isaac rechazando a Esa\u00fa, hacia 1290, <strong>Maestro de Isaac (Giotto?)<\/strong>, (As\u00eds, bas\u00edlica de San Francisco, iglesia superior)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Esa\u00fa se aproxima de su padre para darle de comer y recibir su bendici\u00f3n, pero el viejo Isaac, tendido como un senador romano, lo rechaza porque ya ha bendecido a su otro hijo Jacob, quien hab\u00eda obtenido mediante un enga\u00f1o, la bendici\u00f3n de su padre. Detr\u00e1s de Esa\u00fa, su madre Rebeca, instigadora del ardid contra su esposo moribundo, observa la escena. En ella se remarcan elementos muy novedosos, ya sea en la concepci\u00f3n del espacio en perspectiva o en la representaci\u00f3n de los personajes, que toman dimensiones m\u00e1s grandes y casi parecen estatuas. La originalidad de esta obra ha suscitado numerosos debates. Hoy todav\u00eda, la cr\u00edtica est\u00e1 dividida sobre la <strong>atribuci\u00f3n a un joven Giotto<\/strong> o a un maestro an\u00f3nimo, llamado el <strong>Maestro de Isaac<\/strong>. Nacido hacia 1265, Giotto practic\u00f3 su arte muy probablemente antes de finales del siglo XIII. Aunque no tengamos ning\u00fan dato cierto sobre los comienzos de la actividad del artista, y que esta cuesti\u00f3n sea muy debatida, toda una serie de indicios nos permiten situar en los frescos de As\u00eds, el punto de referencia mas importante de su actividad de juventud.<br><\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"359\" height=\"400\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_noel.jpg\" alt=\"Navidad en Greccio, Giotto, As\u00eds\" class=\"wp-image-14256\" title=\"Navidad en Greccio, Giotto, As\u00eds\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_noel.jpg 359w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_noel-269x300.jpg 269w\" sizes=\"auto, (max-width: 359px) 100vw, 359px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Navidad en Greccio<\/strong>, fresco de la Vida de san Francisco, hacia 1290, <strong>Giotto<\/strong><\/em><br><em> (As\u00eds, bas\u00edlica de San Francisco, iglesia superior) <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Aqu\u00ed, el pintor describe el episodio donde el santo, para celebrar la Navidad, hab\u00eda pedido que figurara el bel\u00e9n. Mientras sosten\u00eda la imagen del Ni\u00f1o, un caballero vio a Jes\u00fas en carne y hueso. La representaci\u00f3n de los elementos arquitecturales alcanza aqu\u00ed una gran complejidad, con la imagen de la cruz pintada, inclinada en un audaz escorzo, que representa bien la profundidad del espacio. En este ciclo de frescos, se puede apreciar lo que ha constituido <strong>la fama de Giotto<\/strong>: la perspectiva, la representaci\u00f3n de objetos de uso corriente, y los edificios.<br><\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"263\" height=\"370\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_saint.jpg\" alt=\"El Milagro del sediento, fresco de la Vida de san Francisco, hacia 1290, Giotto, As\u00eds\" class=\"wp-image-14257\" title=\"El Milagro del sediento, fresco de la Vida de san Francisco, hacia 1290, Giotto, As\u00eds\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_saint.jpg 263w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_saint-213x300.jpg 213w\" sizes=\"auto, (max-width: 263px) 100vw, 263px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"464\" height=\"259\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_saint1.jpg\" alt=\"El Milagro del sediento, Giotto\" class=\"wp-image-14258\" title=\"El Milagro del sediento, hacia 1290, Giotto, As\u00eds\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_saint1.jpg 464w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/giotto_saint1-300x167.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 464px) 100vw, 464px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>El milagro del sediento<\/strong>, fresco de la Vida de san Francisco, hacia 1290, <strong>Giotto<\/strong> (As\u00eds, bas\u00edlica de San Francisco, iglesia superior)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Esta escena, as\u00ed como la c\u00e9lebre \u00abPredicaci\u00f3n a los p\u00e1jaros\u00bb, hay que considerarla seguramente entre las que realiz\u00f3 el propio Giotto. La concepci\u00f3n del paisaje, donde aparecen los habituales arbustos enanos del maquis mediterr\u00e1neo y la incre\u00edble precisi\u00f3n de los detalles en la descripci\u00f3n de la albarda del asno, se encuentra entre los resultados m\u00e1s sublimes de todo el ciclo.<br><\/em><\/p>\n\n\n\n<!-- AdBoxLeft2023 --><ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display:block\" data-ad-client=\"ca-pub-2468002815867636\" data-ad-slot=\"1318022963\" data-ad-format=\"auto\" data-full-width-responsive=\"true\"><\/ins><script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});<\/script><h2 class=\"wp-block-heading\">La madurez del estilo natural: Pinturas de la iglesia inferior de As\u00eds<\/h2>\n\n\n\n<p>Durante treinta a\u00f1os, desde 1290 hasta el saqueo del monasterio en septiembre de 1319, la reforma de las im\u00e1genes fue el objetivo esencial. Ya que, apenas la decoraci\u00f3n pict\u00f3rica de la iglesia superior estuvo acabada, se creaban en la iglesia inferior las condiciones id\u00f3neas para nuevas campa\u00f1as pict\u00f3ricas. Como muchas personalidades eclesi\u00e1sticas deseaban ser enterradas cerca de los restos de san Francisco, se elevaron toda una serie de capillas secundarias. La primera capilla perforada en el muro frontal del transepto derecho, fue adquirida por el cardenal <strong>Napoleone Orsini<\/strong> y dedicada a san Nicol\u00e1s, <strong>fue pintada por un alumno de Giotto<\/strong>. Otro alumno de Giotto pint\u00f3 la capilla vecina, la capilla de santa Magdalena, ofrecida por el obispo Teobaldo da Pontano. Representar el movimiento no era\u00a0 el punto fuerte de aquel artista an\u00f3nimo, en cambio, sab\u00eda describir el paisaje circundante. El llamado <strong>Maestro de santa Magdalena<\/strong> realiz\u00f3 la proeza de condensar los diferentes parajes de una historia de viaje en un solo y vasto paisaje. <strong>El fresco es un modelo de pintura \u00absabia\u00bb<\/strong>. Se basa en el texto de una leyenda, el cual puede proporcionar materia a un ciclo que llenar\u00eda toda una capilla y evoca, con un m\u00ednimo de indicaciones de lugares y de acciones h\u00e1bilmente dispuestas, los rasgos esenciales de la historia, para representar la par\u00e1bola de los caminos tortuosos en los cuales el Se\u00f1or realiza milagros por medio de la intervenci\u00f3n de sus santos. Todo ello supone un trabajo intelectual perfectamente ejecutado, simult\u00e1neamente a nivel filol\u00f3gico y a nivel visual.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"516\" height=\"370\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/maitre_mad.jpg\" alt=\"El desembarco de santa Magdalena, As\u00eds\" class=\"wp-image-14259\" title=\"El desembarco de santa Magdalena, As\u00eds\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/maitre_mad.jpg 516w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/maitre_mad-300x215.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 516px) 100vw, 516px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>El desembarco de santa Magdalena en Marsella<\/strong>, hacia 1310, <\/em><br><em><strong>Maestro de santa Magdalena<\/strong> (As\u00eds, San Francisco, iglesia inferior). <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>La principal caracter\u00edstica que atrae la mirada del espectador es la barca abombada, sin velas ni remos, que parece derivar desde el macizo costero, sombr\u00edo y abrupto, hacia el puerto situado a la derecha, remolcada de forma invisible por los \u00e1ngeles que la preceden. Seg\u00fan la leyenda, Magdalena y sus fieles hab\u00edan sido abandonados en el mar a lo largo de las costas de Asia Menor y Dios, por medio de sus \u00e1ngeles, los hab\u00eda guiado hasta Marsella. Reconocibles como gu\u00edas celestes por su posici\u00f3n encima del faro, los dos \u00e1ngeles se separan. Mientras que uno se dirige hacia la ciudad, el otro se da la vuelta, para dirigirse, siguiendo la direcci\u00f3n de su mirada, a la peque\u00f1a isla rocosa, en el primer plano a la izquierda.<br><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>ciclo de san Martin<\/strong>, en la capilla del mismo nombre en la nave central de la iglesia inferior de As\u00eds, y el ciclo de la Pasi\u00f3n, en el transepto sur, ha sido atribuido a los <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/la-pintura-sienesa\/\">pintores sieneses<\/a> <strong>Simone Martini<\/strong> y <strong>Pietro Lorenzetti<\/strong>. Esas atribuciones se hicieron sobre una base estil\u00edstica y no sobre una base documental. En las escenas de las leyendas del santo de la capilla de San Mart\u00edn, que pertenec\u00eda al cardenal franciscano <strong>Gentile da Montefiore<\/strong>, lo que importaba era la simple puesta en escena de los textos, como ocurri\u00f3 tambi\u00e9n con la <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/la-pintura-sienesa\/duccio-di-bouninsegna\/#duccio-y-su-obra-maestra,-la-maest%C3%A0\"><em>Maest\u00e0<\/em> de Duccio<\/a>.\u00a0La tarea de Simone era ardua y dif\u00edcil, en la medida en que tuvo que repartir los diez cuadros de la leyenda sobre superficies murales relativamente estrechas, que necesitaban formatos bastante peque\u00f1os, y que se inscriben, por a\u00f1adidura, en rect\u00e1ngulos dispuestos verticalmente. Con el fin de dar la ilusi\u00f3n de monumentalidad a pesar de su estrechez, <strong>Simone Martini<\/strong> debi\u00f3 emplear m\u00e1s de la mitad de la altura del cuadro para la longitud media de las figuras, y conformarse con la minimalizaci\u00f3n del espacio figurado correspondiente. <strong>El resultado parece haber impresionado al viejo Giotto<\/strong>, como en la escena de la muerte del santo, que muestra aparentemente la v\u00eda para la realizaci\u00f3n de su <em>Ascensi\u00f3n de san Juan Evangelista<\/em>, en la <a title=\"frescos capilla Peruzzi\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/los-fresquistas-florentinos\/giotto-y-sus-continuadores\/#los-murales-de-santa-croce-en-florencia\">capilla Peruzzi<\/a> de Santa Croce, una de las \u00faltimas obras del artista. En ambos casos, la diferencia de tama\u00f1o entre las figuras y la arquitectura no es de ning\u00fan modo percibida como una desproporci\u00f3n. En efecto, la gran sala del palacio episcopal del fresco de As\u00eds, es baja y tiene salas interiores sumergidas en la oscuridad, los arcos tienen ritmos disonantes, la parte izquierda sumergida en la sombra, contrasta con la parte derecha iluminada, y todo ello sirve como una sala de ecos, adecuada para repercutir la pesadumbre y al mismo tiempo la esperanza de la enlutada comunidad.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"329\" height=\"370\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/simone.jpg\" alt=\"Muerte de san Mart\u00edn, 1317, Simone Martini\" class=\"wp-image-14260\" title=\"La muerte de san Mart\u00edn, 1317, Simone Martini\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/simone.jpg 329w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/simone-266x300.jpg 266w\" sizes=\"auto, (max-width: 329px) 100vw, 329px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Muerte de san Mart\u00edn<\/strong>, 1317, <strong>Simone Martini<\/strong><\/em><br><em> (As\u00eds, San Francisco, iglesia inferior)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Hacia 1319, cuando las pinturas de la iglesia inferior fueron terminadas, <strong>la bas\u00edlica de San Francisco de As\u00eds<\/strong> pod\u00eda ser considerada como el conjunto de paradigmas m\u00e1s moderno y m\u00e1s variado de todo el Occidente. Conten\u00eda todo aquello que necesitaba un artista para crear universos pict\u00f3ricos realistas: modelos para todas las actitudes humanas, individuales y colectivas, todos tipo de terrenos, arquitecturas interiores y exteriores, mobiliario, herramientas y enseres, ropajes y drapeados, as\u00ed como una gran cantidad de nuevas decoraciones, sistemas de enmarcado, combinaciones de colores y texturas de superficies. A ellos solos, los gestos del lenguaje corporal cotidiano, retomado por primera vez en el lenguaje elevado del arte, representaban una mina inagotable de ejemplos. Despu\u00e9s del pillaje de As\u00eds en septiembre de 1319, mientras que la ciudad y su codicioso dirigente ten\u00edan que soportar las consecuencias del veto que el papa hab\u00eda lanzado contra ellos (y que no fue anulado hasta 1352), la bas\u00edlica de San Francisco ces\u00f3 de dar nuevos impulsos art\u00edsticos a Occidente. La ciudad tuvo que ceder su rol de precursora a <a title=\"Florencia en el Trecento\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-trecento\/giotto-y-la-escuela-florentina\/\">Florencia<\/a> y a <a title=\"El Trecento en Siena\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-trecento\/el-trecento-en-siena\/\">Siena<\/a>.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"459\" height=\"400\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/pietro_entree.jpg\" alt=\"La Entrada en Jerusal\u00e9n, 1320, Pietro Lorenzetti\" class=\"wp-image-14261\" title=\"La Entrada en Jerusal\u00e9n, 1320, Pietro Lorenzetti\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/pietro_entree.jpg 459w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/pietro_entree-300x261.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>La entrada en Jerusal\u00e9n<\/strong>, 1320, <strong>Pietro Lorenzetti<\/strong> <\/em><br><em>(As\u00eds, iglesia Inferior de San Francisco) <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Esta escena, es una sucesi\u00f3n de invenciones extraordinarias. La procesi\u00f3n de los ap\u00f3stoles que va al encuentro de los habitantes de la ciudad venidos para aclamar a Cristo, dispuestos en dos grupos, como los lados de un \u00e1ngulo muy abierto cuyo v\u00e9rtice, situado sobre el punto m\u00e1s cercano al espectador, est\u00e1 formado por la figura de Cristo que avanza lentamente montado en su asno; dentro de este \u00e1ngulo se ve otro, exactamente paralelo pero m\u00e1s peque\u00f1o, formado por la mara\u00f1a de edificios de Jerusal\u00e9n, que parecen a punto de precipitarse al pi\u00e9 de las murallas, en un escorzo lleno de audacia, formando una l\u00ednea quebrada y envolvente que nos hace penetrar m\u00e1s all\u00e1 de las puertas de la ciudad; de tal suerte, que la arquitectura toda entera parece empujar a Cristo hacia el espectador, al mismo tiempo que dilata la tridimensionalidad del espacio. El cielo ya no es una tela de fondo opaca e inm\u00f3vil, sino el azul transparente que entra por la ventana geminada y por la ventana de la torre roja, penetra entre los arbotantes del templo verde y se insin\u00faa entre las finas columnas de la torre de color lila (hay que destacar la combinaci\u00f3n de colores llenos de fantas\u00eda, tan perfectos como inesperados). La fluidez de las elegantes l\u00edneas del grupo de ni\u00f1os que se desvisten, crea el ritmo de una danza tranquila y mesurada, sin olvidar los detalles realistas y llenos de ternura, como la cabeza del ni\u00f1o que asoma entre dos adolescentes vestidos de azul, como en la apertura de un tel\u00f3n de escena.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hacia 1300, gracias al mecenazgo del papa Nicolas III y luego de Bonifacio VIII, Roma se convierte en un lugar de intensa efervescencia art\u00edstica a la cual pone fin el exilio en 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