{"id":13256,"date":"2010-10-13T13:22:40","date_gmt":"2010-10-13T11:22:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.aparences.net\/periodes\/la-renaissance-nordique\/pieter-bruegel\/"},"modified":"2025-12-11T19:40:56","modified_gmt":"2025-12-11T18:40:56","slug":"pieter-bruegel-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/pieter-bruegel-2\/","title":{"rendered":"Pieter Bruegel"},"content":{"rendered":"<p><!--contents--><\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Pieter Bruegel el Viejo<\/h2>\n\n\n\n<p>Para <strong>Pieter Bruegel<\/strong> o <strong>Brueghel<\/strong> <strong>el Viejo<\/strong>  (Breda 1525\/30 \u2013 Bruselas 1569), el Sur era como un im\u00e1n, hasta tal punto que en 1551, justo despu\u00e9s haberse hecho miembro de la guilda de Amberes, atraves\u00f3 Francia e Italia llegando hasta Sicilia. En 1553 se encontraba en Roma y un a\u00f1o m\u00e1s tarde atravesaba otra vez los Alpes. Este viaje largo y penoso tuvo una influencia considerable sobre las nuevas formas de paisaje que cre\u00f3; en cambio, el arte italiano no parece haber tenido ning\u00fan impacto sobre \u00e9l. A su regreso, trabaj\u00f3 para los grabadores; ya en sus primeras pinturas retom\u00f3 y <strong>desarroll\u00f3 con mucha originalidad el mundo visionario y fant\u00e1stico de<\/strong> <a title=\"El Bosco\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/el-bosco\/\">El Bosco<\/a>, que sacaba a menudo de las mismas fuentes, el folclore y los proverbios populares y moralizadores. M\u00e1s tarde desarroll\u00f3 nuevos temas totalmente nuevos en los cuadros que evocan refranes; adapt\u00f3 el sentido de la naturaleza muerta, los gestos y actitudes, y la decoraci\u00f3n de los cuadros religiosos a una nueva iconograf\u00eda, cuya moral ilustraba la vida y las costumbres cotidianas. Sus cuadros son a veces totalmente fant\u00e1sticos, como en <em>Dulle Griet<\/em> o en <em>El Triunfo de la muerte<\/em>, pero a menudo realistas como <em>El banquete de bodas<\/em>, o en pinturas donde se hace evidente la frontera entre sue\u00f1o y realidad como <em>El pa\u00eds de Cuca\u00f1a o el Pa\u00eds de Jauja <\/em>y tambi\u00e9n en <em>Los ciegos<\/em>, son libelos sobre los vicios y las locuras de la humanidad, obras reconocidas y admiradas como tales ya en vida del pintor. En los \u00faltimos diez a\u00f1os de su vida, pint\u00f3 grandes paisajes inspirados de su traves\u00eda de los Alpes, a menudo con un contenido moral, como en <em>La urraca sobre el cadalso<\/em>, pero tambi\u00e9n en la gran serie de los <em>Meses<\/em> \u2013 que datan todos ellos, salvo uno, de 1565 \u2013 tratando de esclarecer la profunda tesis de la uni\u00f3n del hombre con la naturaleza. Lejos de ser el tosco personaje que pod\u00eda sugerir su sobrenombre de \u00abEl Campesino\u00bb, <strong>Pieter Bruegel era un erudito, amigo de los humanistas<\/strong> y muy apreciado por su ilustre mecenas, el cardenal Granvela, ministro de Felipe II en los Pa\u00edses Bajos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/bruegel_paysage_enneige.png\" alt=\"El empadronamiento en Bel\u00e9n, 1566, Pieter Bruegel\" title=\"El empadronamiento en Bel\u00e9n, 1566, Pieter Bruegel\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>El empadronamiento en Bel\u00e9n<\/strong>, 1566, <strong>Pieter Bruegel<\/strong> <\/em><br><em>(Bruselas, Museos Reales de Bellas Artes)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Bruegel elabor\u00f3 grandes <strong>paisajes panor\u00e1micos<\/strong> con el mismo esp\u00edritu que el de <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/albrecht-altdorfer\/#joachim-patinir\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/albrecht-altdorfer\/#joachim-patinir\">Joachim Patinir<\/a>, donde el hombre no es m\u00e1s que un elemento, casi insignificante, de una naturaleza inmensa. Aunque en sus pinturas, la humanidad es omnipresente bajo forma de decenas y a veces de centenares de peque\u00f1os personajes llenos de vida, solo ostentan el papel de figurantes en el seno de un mundo sin l\u00edmites, indiferente, siempre el mismo pero siempre diferente.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/bruegel_paysage2.png\" alt=\"El empadronamiento en Bel\u00e9n, Pieter Bruegel, detalle\" title=\"El empadronamiento en Bel\u00e9n, Pieter Bruegel, detalle\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Este cuadro muestra el aspecto caracter\u00edstico de una feria en un pueblo medio aletargado por el fr\u00edo invernal. Carros transportando barriles, la matanza del cerdo, los patinadores y muchos otros detalles son inmediatamente accesibles a la situaci\u00f3n de este albergue, a la izquierda del cuadro, el cual hace oficio de oficina de censo (la corona verde y la jarra colgados en la fachada muestran que nos encontramos en un albergue). Pero cerca de las carretas y de sus barriles, un carpintero lleva un asno sobre el cual est\u00e1 sentada una mujer envuelta en un gran manto azul. Esta representaci\u00f3n tradicional de la Virgen en el cuadro, constituye el indicio m\u00e1s evidente de la proximidad de las fiestas navide\u00f1as.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/brugel_repas_noces.png\" alt=\"Boda campesina, hacia 1568, Pieter Bruegel\" title=\"Boda campesina, hacia 1568, Pieter Bruegel\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Boda campesina<\/strong>, hacia 1568, <strong>Pieter Bruegel<\/strong> (Viena, Kunsthistorisches Museum<\/em>)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em><strong>Obra de la \u00faltima fase de actividad de Pieter Bruegel el Viejo<\/strong>, este cuadro representa el banquete de bodas de una pareja de campesinos. El novio es tal vez el joven que abre desmesuradamente los ojos mientras engulle su pitanza, y se encuentra sentado en un banco con respaldo. La novia, con sus mejillas rosadas y sus p\u00e1rpados modestamente bajados, sonr\u00ede con cierta timidez, sentada en el centro de la mesa, delante de una cortina verde. A su derecha, se halla su madre y a su izquierda, su suegra, y al lado de ella se puede ver al padre, con aire hura\u00f1o, pero a quien se le ha reservado el mejor asiento, una silla con un elevado respaldo. Al extremo de la derecha, sentado sobre un taburete improvisado (un barre\u00f1o vuelto del rev\u00e9s) un hombre elegantemente vestido participa en la fiesta, se trata tal vez del pintor. Los platos que traen los criados son acogidos con entusiasmo por los invitados, quienes parecen devorar con los ojos los alimentos servidos de forma abundante y generosa. Las bebidas que se van trasvasando en las jarras recuerdan la iconograf\u00eda de las Bodas de Can\u00e1, con la cual Bruegel el Viejo hace un tipo de r\u00e9plica \u201claica\u201d y realista.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/pieter_bruegel_repas.gif\" alt=\"Boda campesina, 1568, Pieter Bruegel, detalles\" title=\"Boda campesina, 1568, Pieter Bruegel, detalles\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Las festividades tienen lugar en la zona de una granja en la que se trillan los cereales, relativamente grande y con el suelo en tierra batida. Se han colocado grandes planchas de madera sobre caballetes, ya que en el siglo XVI, en las casas campesinas las grandes mesas no exist\u00edan, ni siquiera en las m\u00e1s ricas. Detr\u00e1s del gran banco se han colgado grabados como los que se vend\u00edan durante las fiestas religiosas y en los peregrinajes. En primer plano, dos hombres sirven gachas en sendos cuencos, colocados sobre una puerta que sirve de bandeja. Aunque esos dos hombres solo tengan la funci\u00f3n de servidores, el de la izquierda es el personaje m\u00e1s grande del cuadro y Bruegel lo resalta todav\u00eda m\u00e1s por medio del color de su ropa. La cuchara de madera en el sombrero lo designa como pobre, como un campesino sin tierra ni hogar. Estas personas trabajaban como jornaleros y ayudaban en la siega y en otras \u00e9pocas de grandes trabajos campesinos, y tambi\u00e9n se recurr\u00eda a ellos para las fiestas. Surcaban la regi\u00f3n buscando un trabajo o con la esperanza de obtener un trozo de pan o un plato de gachas. Es por ello que el personaje de Bruegel lleva una cuchara pero tambi\u00e9n unas alforjas de las que solo se ve la correa. El lugar importante que ocupa la novia se pone de manifiesto gracias a la cortina verde y a la corona que cuelga encima de su cabeza. Ella muestra por \u00faltima vez en p\u00fablico su larga cabellera que desaparecer\u00e1 pronto bajo una cofia, como sus vecinas de mesa. Sus cabellos est\u00e1n ce\u00f1idos con un diadema, llamada tambi\u00e9n corona nupcial, cuyo valor exacto era determinado anticipadamente en numerosas regiones. El n\u00famero de invitados era muy importante, as\u00ed como el n\u00famero de servicios durante la comida y el precio de los regalos ofrecidos a la novia.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/bruegel_danse_.jpg\" alt=\"Baile de boda campesina, 1566, Pieter Bruegel\" title=\"Baile de boda campesina, 1566, Pieter Bruegel\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Baile de boda campesina<\/strong>, detalle, 1566, <strong>Pieter Bruegel<\/strong> <\/em><br><em>(The Detroit Institute of Arts)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Aproximadamente, unas 125 personas han sido invitadas a este convite campesino al aire libre. En primer plano los invitados bailan al son de las dulzainas y al fondo peque\u00f1os grupos de hombres y mujeres charlan, beben y flirtean. A la derecha, en primer plano, dos m\u00fasicos animan el ambiente. Los personajes han sido estereotipados y hasta caricaturizados. Pero lo que parece un torbellino ca\u00f3tico, es sin embargo una composici\u00f3n cuidadosamente organizada. La novia lleva su largos cabellos sin cubrir y baila con un hombre m\u00e1s mayor: se trata sin duda de su padre. Dan la impresi\u00f3n de bailar de una forma menos desenfrenada que sus compa\u00f1eros en el primer plano.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/bruegel_proverbes.png\" alt=\"Proverbios neerlandeses, 1559, Pieter Bruegel\" title=\"Proverbios neerlandeses, 1559, Pieter Bruegel\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Proverbios neerlandeses<\/strong>, 1559, <strong>Pieter Bruegel<\/strong> <\/em><br><em>(Berl\u00edn, Staatliche Museen, Gem\u00e4ldegalerie)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em><strong>En la \u00e9poca de Bruegel, los proverbios gozaban de una extraordinaria popularidad<\/strong>: se publicaban selecciones de ellos y los artistas los representaban sobre los m\u00e1s variados soportes (grabados, almanaques, pinturas). Se apreciaba su ambig\u00fcedad y los valores que transmit\u00edan. La tabla de Bruegel es la primera representaci\u00f3n visual de una especie de \u00abpa\u00eds de proverbios\u00bb donde representa casi a un centenar de ellos. Una caracter\u00edstica importante de los personajes bruegelianos es que la mayor parte de los \u00abactores\u00bb tienen la cara inexpresiva, incluso ostentan con rasgos bobalicones.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/bruegel_proverbes_.png\" alt=\"Refranes neerlandeses, Pieter Bruegel\" title=\"Refranes neerlandeses, Pieter Bruegel\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Como se deduce por el antiguo t\u00edtulo del cuadro La capa azul o el enga\u00f1o del mundo esta obra es m\u00e1s que un inventario de proverbios. La mujer de rojo que cubre a su marido con una capa azul lo enga\u00f1a: \u00e9ste era el significado del proverbio. El enga\u00f1o, el pecado y lo absurdo de los comportamientos humanos son aqu\u00ed los temas principales. Un hombre abrazado a un pilar de iglesia (roedor de pilares) es un hip\u00f3crita, y hay que desconfiar de una mujer que lleva el fuego en una mano y agua en la otra. El hombre que ata un cascabel al gato (y da as\u00ed la alarma) va armado hasta los dientes. El personaje que tiene los pies metidos en una charca no soporta que el sol se refleje en el agua. Est\u00e1 celoso del \u00e9xito ajeno. Los cuadros de Bruegel ofrecen un verdadero tesoro de informaci\u00f3n sobre la vida cotidiana de la gente humilde en el siglo XVI.<\/em><\/p>\n\n\n\n<!-- AdBoxRight2020 --><ins class=\"adsbygoogle\"     style=\"display:block; margin-top:30px;\"     data-ad-client=\"ca-pub-2468002815867636\"     data-ad-slot=\"3496014735\"     data-ad-format=\"auto\"     data-full-width-responsive=\"false\"><\/ins><script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});<\/script><h2 class=\"wp-block-heading\">Bruegel y la locura humana<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Testigo de una \u00e9poca violenta<\/strong>, los momentos de paz son en realidad muy escasos en <strong>la pintura de Bruegel<\/strong>:&nbsp; la guerra de Flandes, los iconoclastas protestantes o la sangrienta represi\u00f3n llevada a cabo por el duque de Alba. M\u00e1s all\u00e1 de las alusiones m\u00e1s o menos precisas a acontecimientos contempor\u00e1neos que se ha querido ver en sus obras, los <strong>grandes cuadros de<\/strong> <a title=\"influencia bosquiniana\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/el-bosco\/\">influencia bosquiniana<\/a> <strong>de Bruegel<\/strong>, <em>La ca\u00edda de los \u00e1ngeles rebeldes<\/em>, <em><strong>Dulle Griet<\/strong><\/em> y <em>El triunfo de la Muerte<\/em>, muestran un panorama alucinante de la locura humana. En uno de sus \u00faltimos cuadros <em><strong>La par\u00e1bola de los ciegos<\/strong><\/em>, el artista hace referencia a las palabras de Cristo en el Evangelio de san Mateo: \u00abDejadlos; son ciegos que gu\u00edan a otros ciegos; pero si un ciego gu\u00eda a otro ciego, ambos caer\u00e1n en el hoyo \u00bb, es as\u00ed como <strong>Bruegel<\/strong> sintetiza su visi\u00f3n pesimista de la existencia humana, sometida a un destino invisible e indiferente. En este caso, lo tr\u00e1gico se hace m\u00e1s evidente todav\u00eda ya que el episodio se desarrolla en un paisaje campesino y primaveral. De todas maneras, es con esta visi\u00f3n a la vez desencantada y deplorable de sus contempor\u00e1neos, con la que se despide el poeta visionario que fue Bruegel.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/bruegel_triomphe_mort.png\" alt=\"El triunfo de la Muerte,1566, Pieter Bruegel\" title=\"El triunfo de la Muerte,1566, Pieter Bruegel\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>El triunfo de la Muerte<\/strong>, detalle, hacia 1566, <strong>Pieter Bruegel<\/strong> (Madrid, Museo del Prado)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Esta escena inspirada en los bailes macabros medievales, presenta todas las formas posibles de muertes violentas, y el infinito ajetreo de los muertos que vienen a llevarse a los vivos. <strong>Bruegel <\/strong>unifica la composici\u00f3n con el color de tierra quemada, para mostrar que la naturaleza ella misma, es sacudida por la tormenta, los terremotos, los incendios. La pareja de m\u00fasicos enamorados que aparece en la esquina inferior de la derecha, inconscientes de la amenaza, no son m\u00e1s que un ir\u00f3nico e irrisorio contrapunto al desencadenamiento universal del instinto de muerte, y las numerosas cruces que salpican la obra aparecen sin objeto alguno: ning\u00fan consuelo religioso no parece atenuar este pesimismo ontol\u00f3gico. Por otra parte, como en otras obras, la vieja oposici\u00f3n entre lo real y lo fant\u00e1stico, aqu\u00ed es superada por el artista.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/bruegel_margot.png\" alt=\"Dulle Griet, 1562, Pieter Bruegel\" title=\"Dulle Griet, 1562, Pieter Bruegel\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Dulle Griet<\/strong> (La loca Meg), 1562, <strong>Pieter Bruegel<\/strong> <\/em><br><em>(Amberes, Museum Mayer van den Bergh)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Ruinas, monstruosas criaturas h\u00edbridas, peleas, naves extra\u00f1as, un horizonte encendido: un desbordamiento de imaginaci\u00f3n parece haber presidido la elaboraci\u00f3n de esta escena infernal. En medio del caos, una mujer de dimensiones desproporcionadas, con aspecto fan\u00e1tico, se adelanta en\u00e9rgicamente: En algunas farsas del teatro popular de la \u00e9poca de Bruegel, Griet era un nombre despectivo dado a cualquier mujer malhumorada. Se refiere al proverbio flamenco: \u00ab&nbsp;Pod\u00eda saquear delante del propio infierno y volver ilesa&nbsp;\u00bb. En el cuadro lleva su heter\u00f3clito bot\u00edn hacia la puerta del Infierno. La rapacidad de Margot y el despilfarro, son comportamientos inmorales.<br><\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/bruegel_parabole_aveugles.png\" alt=\"La par\u00e1bola de los ciegos, 1568, Pieter Bruegel\" title=\"La par\u00e1bola de los ciegos, 1568, Pieter Bruegel\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>La par\u00e1bola de los ciegos<\/strong>, 1568, <strong>Pieter Bruegel<\/strong> <\/em><br><em>(N\u00e1poles, Museo di Capodimonte)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>La miseria f\u00edsica, observada de una forma aleccionadora, expresa la miseria moral de los hombres que conf\u00edan en gu\u00edas tan inv\u00e1lidos como ellos mismos. La progresi\u00f3n dram\u00e1tica se traduce por medio de una descomposici\u00f3n del movimiento en el tiempo y en el espacio, a lo largo de la cadena humana que avanza seg\u00fan una diagonal que parte de la esquina superior izquierda para desembocar abajo a la derecha, en la espectacular ca\u00edda del improvisado gu\u00eda, cerca del espectador y visto en escorzo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Manieristas flamencos y neerlandeses<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Los artistas contempor\u00e1neos de Bruegel<\/strong> se estancan en una imitaci\u00f3n literaria de las formas italianas. La casi totalidad de los artistas flamencos, con la notable excepci\u00f3n de Bruegel, <strong>siguen la moda italiana<\/strong>, de ah\u00ed su nombre de \u00abromanistas\u00bb. Esta tendencia se prolonga m\u00e1s all\u00e1 de finales del siglo XVI, alcanzando su momento \u00e1lgido con <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-manierismo\/el-manierismo-en-europa\/#en-torno-a-bartholomeus-spranger,-pintor-de-rodolfo-ii\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-manierismo\/el-manierismo-en-europa\/#en-torno-a-bartholomeus-spranger,-pintor-de-rodolfo-ii\">Bartholomeus Spranger<\/a>, antes de la llegada de <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/pintura-barroca\/flandes-bajo-la-sombra-de-rubens\/\">Rubens<\/a> quien har\u00e1 de ella una s\u00edntesis diferente. Los cuadros tem\u00e1ticos \u2013 los de <strong>Martin de Vos<\/strong>, de <strong>Floris de Vriendt<\/strong> o de <strong>Pourbus<\/strong> \u2013 se convirtieron en el campo de batalla del idealismo rafaelesco y de los desnudos inspirados de Miguel \u00c1ngel, dando como resultado una heterogeneidad de estilo. <strong>Adoptaron las ideas y las formas italianas<\/strong>, pero les falt\u00f3 la tradici\u00f3n cl\u00e1sica que en Italia daba naturalidad al desarrollo de estas ideas. <strong>Solo fue una moda pasajera<\/strong>, un modo de emplear <strong>el lenguaje a la moda<\/strong> (<a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-manierismo\/el-estilo-manierista\/\">el Manierismo<\/a>): ideas derivadas de la pose de torsi\u00f3n de L\u00e9da o del \u00absfumato\u00bb vaporoso de <strong>Leonardo da Vinci<\/strong>, de los cartones de <strong>Rafael <\/strong>a trav\u00e9s de los grabados de Marcantonio Raimondi, o de obras de su taller importadas al Norte, fragmentos de la <a title=\"terribilit\u00e0 de Miguel \u00c1ngel\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/los-fresquistas-florentinos\/miguel-angel-frescos-de-la-sixtina\/\">terribilit\u00e0 de Miguel \u00c1ngel<\/a>. El t\u00e9rmino de \u00abmanierismo flamenco\u00bb es \u00fatil pero se presta a confusi\u00f3n. Resulta adecuado para distinguir el arte de esta <strong>\u00e9poca de la<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/los-primitivos-flamencos\/\">pintura flamenca<\/a> <strong>m\u00e1s antigua<\/strong>. Tal vez solo tendr\u00eda que aplicarse al arte italiano, que es el resultado de las formas y de las ideas del <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-alto-renacimiento-en-pintura\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-alto-renacimiento-en-pintura\/\">Alto Renacimiento<\/a>? El Norte no hizo m\u00e1s que adoptar su vocabulario, signo exterior de una cultura muy admirada y envidiada, pero el profundo sentido del lenguaje les habr\u00eda resultado finalmente incomprensible? <strong>Solo algunos artistas como<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/alberto-durero\/\">Durero<\/a>, <strong>Bruegel<\/strong> y <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/hans-holbein-el-joven\/\">Holbein<\/a> <strong>supieron ver la diferencia<\/strong>.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/floris_chute.jpg\" alt=\"La ca\u00edda de los \u00e1ngeles rebeldes, 1554, Floris de Vriendt\" title=\"La ca\u00edda de los \u00e1ngeles rebeldes, 1554, Floris de Vriendt\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>La ca\u00edda de los \u00e1ngeles rebeldes<\/strong>, 1554, <strong>Floris de Vriendt<\/strong> <\/em><br><em>(Amberes, Museos reales de Bellas Artes)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Frans Floris o <strong>Floris de Vriendt<\/strong> (Amberes, 1519\/20 \u2013 1570) nos propone aqu\u00ed una versi\u00f3n intelectual y refinada de los modelos y motivos italianos, en la cual se insin\u00faa progresivamente una melanc\u00f3lica nostalgia por una \u00abedad de oro\u00bb que se apaga. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En la escuela de Amberes, <strong>Floris de Vriendt, muy marcado por el manierismo, hace de puente entre la generaci\u00f3n de los primeros italianistas<\/strong>: <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/el-renacimiento-en-los-antiguos-paises-bajos\/#jan-gossaert,-mabuse\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/el-renacimiento-en-los-antiguos-paises-bajos\/#jan-gossaert,-mabuse\">Jan Gossaert<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/el-renacimiento-en-los-antiguos-paises-bajos\/#quentin-metsys\">Quentin Metsys <\/a>(o Massys) <strong>Joos van Cleve<\/strong>, <strong>Pieter de Coecke<\/strong> y el m\u00e1s famoso de todos ellos, <strong>Rubens<\/strong>. Recibe su primera formaci\u00f3n art\u00edstica en Lieja, en el taller de Lambert Lombart, donde adquiere un primer conocimiento de los modelos italianos. Viaja a Amberes para inscribirse en la Guilda de los pintores y se marcha enseguida a Italia. Este largo viaje le condujo a G\u00e9nova (etapa casi obligada para un artista de Amberes); a Mantua y a Roma, donde estudia con verdadera pasi\u00f3n el arte m\u00e1s moderno (<strong>Rafael<\/strong>, <strong>Miguel \u00c1ngel<\/strong>,<a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/los-gonzaga-de-mantua\/julio-romano-en-mantua\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/los-gonzaga-de-mantua\/julio-romano-en-mantua\/\"> Giulio Romano<\/a>, <strong>Perino del Vaga<\/strong>), y el arte antiguo, de lo que quedan indicios en sus cuadernos de croquis. De regreso a su ciudad natal hacia 1546, con solo veinte y seis a\u00f1os, instala un taller extremadamente activo, con decenas de colaboradores. Su estilo manifiesta claras reminiscencias del arte italiano, <strong>hasta en la elecci\u00f3n de los<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/tematicos\/mitologia-y-pintura\/\">temas mitol\u00f3gicos<\/a> y aleg\u00f3ricos, hecho que le proporciona numerosos encargos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/de_vos_les_arts.png\" alt=\"Las siete artes liberales, 1590, Martin de Vos\" title=\"Las siete artes liberales, 1590, Martin de Vos\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>Las siete Artes Liberales, <\/em><\/strong><em>hacia 1590,<\/em><strong><em> Martin de Vos<br><\/em><\/strong><em>(Madrid, La Granja de San Ildefonso)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><strong>Los artistas alemanes<\/strong> adoptan ellos tambi\u00e9n las formas llegadas de Italia v\u00eda Flandes. Por otra parte, las cortes principescas contratan a numerosos artistas que llegan de los grandes centros: Amberes, Haarlem o Utrecht, como Hans Vredeman de Vries, pintor, arquitecto, decorador y te\u00f3rico, quien, despu\u00e9s de efectuar su aprendizaje en Frisia, trabaja tanto en Flandes como en Alemania, en Dantzig o en Praga. Los artistas alemanes de cierta importancia, Hans von Aachen, Joseph Heintz, son igualmente <strong>artistas itinerantes<\/strong>, repartiendo su tiempo entre Italia, Flandes, Alemania y sobre todo en la corte de Rodolfo II en <strong>Praga, verdadera capital art\u00edstica del<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-manierismo\/el-manierismo-en-europa\/\">manierismo europeo<\/a> durante treinta a\u00f1os.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/spranger_venus_adonis.png\" alt=\"Venus y Adonis, hacia 1586, Bartholomeus Spranger\" title=\"Venus y Adonis, hacia 1586, Bartholomeus Spranger\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Venus y Adonis<\/strong>, hacia 1586, <strong>Bartholomeus Spranger<\/strong> <\/em><br><em>(Amsterdam, Rijksmuseum)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>La iconograf\u00eda del cuadro se refiere a una escena basada en las Metamorfosis de Ovidio: Adonis, con la lanza en la mano, el cuerno de caza en el costado y los perros bien atados, se dispone a partir, pero Venus intenta retenerlo junto a ella. Finalmente sucumbir\u00e1 bajo las crueles embestidas de un jabal\u00ed durante la caza. Spranger completa esta escena de despedida mediante la evocaci\u00f3n de otros episodios en el plano posterior. El pintor manierista Spranger ten\u00eda una predilecci\u00f3n por la representaci\u00f3n de cuerpos desnudos con poses sofisticadas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<!-- AdBoxLeft2023 --><ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display:block\" data-ad-client=\"ca-pub-2468002815867636\" data-ad-slot=\"1318022963\" data-ad-format=\"auto\" data-full-width-responsive=\"true\"><\/ins><script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});<\/script><h2 class=\"wp-block-heading\">La invenci\u00f3n de la pintura de g\u00e9nero<\/h2>\n\n\n\n<p>Paralelamente a esta pseudo-imitaci\u00f3n de las formas italianas, <strong>en el \u00faltimo tercio del siglo XVI, reaparece la vena naturalista<\/strong> caracter\u00edstica de Flandes, en <strong>Pieter Aertsen<\/strong> o <strong>Joachim Beuckelaer<\/strong>, <strong>precursores de la<\/strong> <strong>pintura holandesa del Siglo de Oro<\/strong>, y al mismo tiempo se extiende la moda del retrato de grupo, obras que caracterizan el orgullo y la confianza en s\u00ed mismos de los burgueses neerlandeses. En los a\u00f1os 1540, Aertsen representa la vida campesina pero vista desde su lado m\u00e1s terrenal, con sus vicios de lujuria y glotoner\u00eda, inaugurando as\u00ed un cambio radical de perspectiva. En sus cuadros, generalmente de grandes dimensiones, Aertsen utiliza sistem\u00e1ticamente un primer plano con personajes populares, campesinos, cocineras, o montones de vituallas, que contrastan con las escenas del Nuevo Testamento mostradas en el plano posterior, a una escala mucho m\u00e1s reducida. Estas acumulaciones de alimentos, pintados con una&nbsp; precisi\u00f3n extrema, son concebidos como vanidades, como s\u00edmbolos de este mundo y quiere recordar la vida espiritual, el ejemplo de Cristo. En los cuadros de Van Eyck hab\u00eda ya naturalezas muertas, objetos que simbolizaban la presencia divina. Pero en esta obra, la novedad estriba en que los objetos tienen por as\u00ed decirlo, un doble estatus moral y pict\u00f3rico: s\u00edmbolos de lo terrestre, de lo material, de lo perecedero, son tambi\u00e9n idealizados por el arte de Aertsen, que eleva el objeto a una dignidad intr\u00ednseca. Ocurre lo mismo con los personajes, el pintor nos muestra el hombre en su cotidianidad, su rusticidad, a veces haciendo el rid\u00edculo, pero tambi\u00e9n en su inalterable dignidad humana. El retrato de grupo constituye otro g\u00e9nero que aparece durante el siglo XVI en los antiguos Pa\u00edses Bajos; todav\u00eda derivado de asuntos religiosos, como la representaci\u00f3n de la familia del donante. Hacia 1530, varios cuadros de Dirck Jacobsz, Cornelis Anthonisz presentan los primeros ejemplos de este tipo. El <em>Banquete de los tiradores<\/em> o arqueros de Dirck Barendsz (1562) constituye un ejemplo de este g\u00e9nero, antes de ser magnificado por <strong>Franz Hals<\/strong> o <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/pintura-barroca\/la-pintura-barroca-holandesa\/#rembrandt-van-rijn\">Rembrandt<\/a>.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/beuckelaer_marche.png\" alt=\"El mercado de aves, 1570, Joachim Beuckelaer\" title=\"El mercado de aves, 1570, Joachim Beuckelaer\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>El mercado de aves<\/strong>, detalle, 1570, <strong>Joachim Beuckelaer<\/strong> (Gante, museo de Bellas Artes).<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Hasta finales de siglo, los personajes constituyen la \u00abjustificaci\u00f3n\u00bb del motivo representado. Es m\u00e1s tarde que la naturaleza muerta se consolidar\u00e1 de forma aut\u00f3noma, libre de toda presencia humana. Una de las caracter\u00edsticas fundamentales exigidas para este g\u00e9nero emergente de la naturaleza muerta, es la variedad de los objetos y de las superficies, que deben ser representados con efectos de naturaleza muerta. La exhibici\u00f3n de paradas de mercado con abundantes vituallas refleja el bienestar y la opulencia de las ricas regiones comerciales de los Pa\u00edses Bajos.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/aertsen_crepes.png\" alt=\"Las Cr\u00eapes, 1562, Pieter Aertsen\" title=\"Las Cr\u00eapes, 1562, Pieter Aertsen\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Las Cr\u00eapes<\/strong>, 1562, <strong>Pieter Aertsen<\/strong> <\/em><br><em>(Rotterdam, museo Boymans-Van Beuningen)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pieter Bruegel, retom\u00f3 y desarroll\u00f3 con mucha originalidad el mundo visionario y fant\u00e1stico de El 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