{"id":13266,"date":"2010-10-18T12:20:30","date_gmt":"2010-10-18T11:20:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.aparences.net\/periodes\/la-renaissance-nordique\/alberto-durero\/"},"modified":"2025-12-11T19:40:56","modified_gmt":"2025-12-11T18:40:56","slug":"alberto-durero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/alberto-durero\/","title":{"rendered":"Alberto Durero"},"content":{"rendered":"<p><!--contents--><\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Qu\u00e9 es o sea la belleza, lo ignoro<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00ab<strong>Qu\u00e9 es o sea la belleza, lo ignor<\/strong>o. Nadie puede saberlo, sino Dios\u00bb <strong>escribi\u00f3 Durero<\/strong> poco antes de morir. Al contrario de lo que ocurre con la mayor\u00eda de los artistas del Renacimiento que vivieron en el norte de los Alpes, se conoce casi todo sobre la vida de <strong>Alberto Durero<\/strong> (1471-1528). Su hipersensibilidad que pone de manifiesto en sus escritos y en sus im\u00e1genes. Durero describe los hechos importantes o anodinos de su vida personal y conserva sus escritos de un modo casi man\u00edaco; su frecuente recurso al autorretrato, g\u00e9nero en el cual es pionero; acostumbra a datar sus obras, a\u00f1adi\u00e9ndoles a veces textos explicativos; <strong>el inter\u00e9s que suscit\u00f3 entre<\/strong> <a title=\"humanistas n\u00f3rdicos\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/el-renacimiento-nordico\/#el-humanismo-n%C3%B3rdico\">los humanistas<\/a> <strong>de la \u00e9poca<\/strong>; la coincidencia que lo lleva a encontrarse en ciudades, en momentos y en situaciones de una importancia capital para el destino de Europa; los m\u00faltiples estudios del que ha sido objeto. Todos estos elementos proporcionan una abundante cosecha de informaciones, limitando a aspectos casi marginales los interrogantes sobre su vida y su obra. A los cuarenta a\u00f1os, Durero es ya un intelectual comprometido, que redacta ambiciosos tratados te\u00f3ricos, que dialoga con los pensadores y los hombres de ciencia, que tiene sus propias ideas y sus propias teor\u00edas sobre el arte; expresa su opini\u00f3n personal sobre la historia, la naturaleza, el hombre, la religi\u00f3n. Y es sin embargo con la frase \u00abQu\u00e9 es o sea la belleza, lo ignoro\u00bb, <strong>Durero evoca claramente<\/strong> y de forma dolorosa, <strong>el nudo gordiano de su actividad de artista y de hombre cultivado<\/strong>. A lo largo de su carrera sembrada de centenares de im\u00e1genes pintadas, dibujadas o grabadas, Durero ha buscado una definici\u00f3n de la belleza. Le ha consagrado una vasta gama de facultades humanas, de experiencias sensibles, de esfuerzos intelectuales. En los escritos que ha dejado, <strong>Durero<\/strong> insiste repetidas veces sobre esta experiencia decepcionante de la b\u00fasqueda del secreto de la belleza absoluta que se le aproxima hasta rozarlo, pero que s\u00fabitamente se le escapa. <strong>Es consciente de su grandeza personal como pintor<\/strong>, pero ese conocimiento le hace aun m\u00e1s insoportables los l\u00edmites del arte y de la ciencia.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_melencolia.png\" alt=\"Melancol\u00eda I, grabado, 1514, Alberto Durero\" title=\"Melancol\u00eda I, grabado, 1514, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Melancol\u00eda I<\/strong>, grabado, 1514, <strong>Alberto Durero<\/strong> (Kupferstichkabinett, Staatliche Kunsthalle, Karlsruhe) <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>El an\u00e1lisis de esta figura ha ocupado a los investigadores durante siglos. Pero que energ\u00eda se esconde detr\u00e1s de esta figura de mujer \u00e1ngel, con el vestido esparcido en medio de toda una panoplia de instrumentos y de herramientas? Tiene la cabeza apoyada en su mano izquierda y la mirada perdida, su cara est\u00e1 sumergida en la penumbra, como para expresar mejor el humor sombr\u00edo que invade al melanc\u00f3lico. La obra puede ser vista como un autorretrato espiritual del artista \u2013 y m\u00e1s generalmente, del Artista moderno \u2013 que aspira a este Conocimiento supremo, a este Ideal art\u00edstico inaccesible.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Venecia, el Apocalipsis y los primeros retratos: la explosi\u00f3n del talento<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Cuando Durero viaja por primera vez a Italia<\/strong> (octubre 1494), es un joven de veintitr\u00e9s a\u00f1os que siente la necesidad de completar su primera formaci\u00f3n y entrar en contacto con la Antig\u00fcedad cl\u00e1sica, las universidades, los centros human\u00edsticos, <strong>los pintores c\u00e9lebres del final del<\/strong> <a title=\"Quattrocento\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-quattrocento\/\">Quattrocento<\/a>, <strong>como<\/strong> <a title=\"Andrea Mantegna\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/los-gonzaga-de-mantua\/andrea-mantegna-pintor-de-corte\/\">Mantegna<\/a> y <a title=\"Giovanni Bellini\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/la-pintura-veneciana\/giovanni-bellini\/\">Giovanni Bellini<\/a>. <strong>Como<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-alto-renacimiento-en-pintura\/#leonardo-da-vinci:-florencia,-mil%C3%A1n,-amboise\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-alto-renacimiento-en-pintura\/#leonardo-da-vinci:-florencia,-mil%C3%A1n,-amboise\">Leonardo da Vinci<\/a> en la misma \u00e9poca, <strong>Durero desea penetrar en los secretos del mundo natural<\/strong>, de apoderarse de las maravillas de la naturaleza y dominarlas por medio del dibujo y de la pintura. Durante los meses que pasa en Italia, en Venecia principalmente, pero tambi\u00e9n en sus etapas en Trento, Padua, Mantua y Cremona, Durero admira las obras maestras de las iglesias y palacios, estudia el arte antiguo, no s\u00f3lo a trav\u00e9s de algunos ejemplos de esculturas disponibles, sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s de los grabados de Mantegna y de Pollaiolo. De este primer viaje a Venecia, datan algunos dibujos sacados m\u00e1s o menos directamente de los grabados cl\u00e1sicos de Mantegna o de Pollaiolo. Son el fruto de un inter\u00e9s que hab\u00eda madurado en el gran centro de actividad editorial y del grabado que era Nuremberg, y <strong>en contacto con el c\u00edrculo de humanistas<\/strong>, donde <strong>lo hab\u00eda introducido<\/strong> su noble contempor\u00e1neo y amigo, <strong>Willibald Pirckheimer<\/strong>, quien estudiaba letras y derecho en la universidad de Pav\u00eda y de Padua. La l\u00ednea vibrante e incisiva de los dibujos inspirados de la estatuaria antigua, la tensi\u00f3n din\u00e1mica que encierran, ejercen una impresi\u00f3n definitiva sobre su sensibilidad de dibujante y de grabador, m\u00e1s aun que de pintor. Este primer viaje es un viaje de estudios, durante el cual Durero subsiste vendiendo sus propios grabados y los de otros artistas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_autoportrait1.jpg\" alt=\"Autorretrato con guantes, 1498, Alberto Durero, Madrid, Museo del Prado\" title=\"Autorretrato con guantes, 1498, Alberto Durero, Madrid, Museo del Prado\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Autorretrato con guantes<\/strong>, 1498, <strong>Alberto Durero<\/strong> <\/em><br><em>(Madrid, Museo del Prado)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>En este autorretrato, Durero se complace en su propio aspecto, cuidando hasta el narcisismo cada detalle de la vestimenta, del tocado, de la pose. Es interesante destacar la voluntad de retratarse bajo el aspecto de un joven sofisticado, representante de la burgues\u00eda. En sus cartas y en otros escritos, Durero a indicado varias veces que el nivel social y econ\u00f3mico de los artistas alemanes era muy diferente del de los artistas italianos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>De regreso a Nuremberg, Durero<\/strong> retoma su trabajo utilizando los conocimientos adquiridos en Italia ya sea a efectos t\u00e9cnicos (intenta el grabado al buril) o en la elecci\u00f3n de los temas, como los desnudos femeninos y masculinos. Los encargos del elector de Sajonia, Federico llamado \u00abel Prudente\u00bb, obligan a Durero a alquilar un taller donde pueda reunir a colaboradores fiables. Delega a sus colaboradores la ejecuci\u00f3n de ciertas partes de los conjuntos pict\u00f3ricos m\u00e1s complejos, y se consagra personalmente al retrato. <strong>Uno de los retratos m\u00e1s impresionantes<\/strong> de la primera \u00e9poca <strong>de Durero es el de <em>Oswolt Krel<\/em><\/strong><em>l<\/em> (1499). El c\u00e9lebre <em>Autorretrato con guantes<\/em> del Museo del Prado es un poco anterior. En unos pocos a\u00f1os, despu\u00e9s de participar en la ilustraci\u00f3n colectiva de libros, va a realizar sus propios grabados sacados de sus pinturas, para despu\u00e9s, con una originalidad que va en aumento, dedicarse a las estampas concebidas como tales, y en la organizaci\u00f3n de las mismas en grandes series. La edici\u00f3n ilustrada del Apocalipsis, realizada a partir de 1496, es el primer \u00e9xito art\u00edstico y editorial de Durero. <strong>El m\u00e1s c\u00e9lebre de los<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/el-retrato-en-el-renacimiento-italiano\/el-autorretrato-en-el-quattrocento\/\">autorretratos<\/a> <strong>de Durero data del a\u00f1o 1500<\/strong>, donde el artista se situa frente al espectador en la pose tradicional de Cristo bendiciendo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_barbara_durer.jpg\" alt=\"Presunto retrato de Barbara Durero, madre del artista, 1490, Alberto Durero\" title=\"Presunto retrato de Barbara Durero, madre del artista, 1490, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Presunto retrato de Barbara Durero<\/strong>, madre del artista, 1490, <strong>Alberto Durero<\/strong> <\/em><br><em>(Nuremberg, Germanisches Nationalmuseum)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_vierge_enfant.png\" alt=\"Tr\u00edptico de Dresde, vers 1496, Alberto Durero\" title=\"Tr\u00edptico de Dresde, vers 1496, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>La Virgen con el Ni\u00f1o dormido entre san Antonio Abad y san Sebasti\u00e1n<\/strong> (tr\u00edptico de Dresde), panel central y detalle, hacia 1496, <strong>Alberto Durero<\/strong> (Dresde, Gem\u00e4ldegalerie)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Se trata de parte de un tr\u00edptico encargado por Federico el Prudente para la capilla del castillo de Wittenberg. La parte central, totalmente aut\u00f3grafa, rica en motivos iconogr\u00e1ficos, fue ejecutada en primer lugar. Los santos de los postigos laterales son en cambio m\u00e1s tard\u00edos, tal vez posteriores a 1500, y revelan la intervenci\u00f3n de un colaborador. Lo que Durero quer\u00eda, era tratar el escorzo a tama\u00f1o real. El volumen y el espacio eran m\u00e1s importantes para \u00e9l que el relleno decorativo de una superficie. El efecto se obtiene por medios \u00fanicamente lineales, pero el modo en que la Virgen inclina la cabeza hacia el espectador tiene, todav\u00eda hoy en d\u00eda, algo de fascinante.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_portrait_krel.jpg\" alt=\"Retrato de Oswald Krell, Alberto Durero\" title=\"Retrato de Oswald Krell, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><em><strong>Retrato del mercader Oswald Krell<\/strong>, hacia 1499, <strong>Alberto Durero<\/strong> <\/em><\/em><br><em><em>(Munich, Alte Pinakothek)<\/em><\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em><em>Sobre un fondo de paisaje, flanqueado por dos postigos que representan \u00abhombres salvajes\u00bb y los escudos de la familia, es una de las obras maestras de la pintura de Durero, quien ha sabido representar con una inmediatez dram\u00e1tica, la psicolog\u00eda tortuosa y amenazadora de un joven violento, neur\u00f3tico obsesivo. Nada extra\u00f1o si se tiene en cuenta que Krell, aunque pertenec\u00eda a una familia respetable, hab\u00eda pasado un mes en prisi\u00f3n en Nuremberg por haber agredido a un notable de la ciudad durante el carnaval. Durero representa sin tapujos la mirada penetrante del joven y el pliegue amargo y col\u00e9rico de su boca.<\/em><\/em><\/p>\n\n\n\n<!-- AdBoxRight2020 --><ins class=\"adsbygoogle\"     style=\"display:block; margin-top:30px;\"     data-ad-client=\"ca-pub-2468002815867636\"     data-ad-slot=\"3496014735\"     data-ad-format=\"auto\"     data-full-width-responsive=\"false\"><\/ins><script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});<\/script><h2 class=\"wp-block-heading\">Pol\u00edpticos y cuadros de altar<\/h2>\n\n\n\n<p>Hacia el a\u00f1o 1500, junto con sus numerosos trabajos para Federico el Prudente, <strong>Durero ejecuta<\/strong> encargos para las acaudaladas familias de Nuremberg, <strong>obras religiosas de grandes dimensiones<\/strong>, <strong>como el <em>Retablo Paumgartner<\/em><\/strong> para la iglesia Santa Catalina, ejecutado entre 1502 y 1504. Junto a este monumental tr\u00edptico podemos encontrar la <em>Lamentaci\u00f3n sobre Cristo<\/em>, cuadro conmemorativo ejecutado en 1500 para la familia del orfebre Glimm, y la genial <em><strong>Adoraci\u00f3n de los Magos<\/strong><\/em> (1504, Florencia, Galleria degli Uffizi), cuyo origen es incierto pero que se puede interpretar en t\u00e9rminos de glorificaci\u00f3n personal: Durero se representa a s\u00ed mismo bajo los rasgos del m\u00e1s espl\u00e9ndido de los tres Magos. Al lado de reminiscencias tradicionalistas, como las min\u00fasculas figuras de los donantes arrodillados, en todas estas obras se observan elementos italianos, cuyo recuerdo es renovado por la llegada a Nuremberg en abril de 1500, de Jacopo de\u2019 Barbari, pintor y grabador veneciano.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_retable_paumgartner.jpg\" alt=\"Retablo Paumgartner, Alberto Durero\" title=\"Retablo Paumgartner, Alberto Durero\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_retable_nativite.jpg\" alt=\"Retablo Paumgartner, Alberto Durero, detalle\" title=\"Retablo Paumgartner, Alberto Durero, detalle\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>El retablo Paumgartner<\/strong>; La Natividad, tabla central; San Eustaquio, postigo derecho, entre 1500 y 1504, <strong>Alberto Durero<\/strong> <\/em><br><em>(Munich, Alte Pinakothek)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Encargado en 1498 por la familia Paumgartner para la iglesia Santa Catalina de Nuremberg, el retablo fue comprado en 1613 por el duque Maximiliano I de Baviera y enviado a Munich.A comienzos del siglo XVI, Durero realiza el vigoroso San Eustaquio del Retablo Paumgartner, cuya obra es un magn\u00edfico ejemplo de este periodo fundado en el \u00absecreto\u00bb de las proporciones que los italianos eran los \u00fanicos en poseer, y podr\u00eda ser considerado como el resultado de los estudios de Durero sobre Pollaiolo. Por otro lado, la Natividad del mismo retablo no es menos reveladora, a efectos culturales, de sus tentativas todav\u00eda titubeantes de construcci\u00f3n del espacio en perspectiva, visible en las ruinas \u00ablombardas\u00bb, alternando con f\u00f3rmulas iconogr\u00e1ficas y narrativas que son todav\u00eda plenamente n\u00f3rdicas. Los \u00e1ngeles que juguetean en torno al Ni\u00f1o y las figuras de los donantes han sido reducidas al tama\u00f1o de duendes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los retablos ejecutados por Durero<\/strong> ya en su madurez, representan una importante novedad para la pintura alemana. Los personajes son de nobles proporciones, ostentan expresiones muy variadas, observadas desde un punto de vista psicol\u00f3gico, situados en medio de paisajes explorados con pasi\u00f3n por el pintor, o en conjuntos arquitecturales complejos, fundados sobre rigurosas l\u00edneas de perspectiva. La relaci\u00f3n entre figuras y espacio es concebida como una b\u00fasqueda consciente de armon\u00eda y de equilibrio entre la naturaleza y el esp\u00edritu. El ritmo lento, alejado de la agitaci\u00f3n caracter\u00edstica de una parte de la pintura alemana, demuestra la voluntad de Durero de no&nbsp; dejarse llevar por la vehemencia expresiva ni por la representaci\u00f3n minuciosa de los detalles o de los personajes, sino ejerciendo un control constante sobre el conjunto de la escena.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_adoration_mages.jpg\" alt=\"Adoraci\u00f3n de los Magos, 1504, Alberto Durero\" title=\"Adoraci\u00f3n de los Magos, 1504, Alberto Durero\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_adoration_mages_.png\" alt=\"Adoraci\u00f3n de los Magos, 1504, Alberto Durero, detalles\" title=\"Adoraci\u00f3n de los Magos, 1504, Alberto Durero, detalles\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Adoraci\u00f3n de los Magos<\/strong>, 1504, <strong>Alberto Durero<\/strong> (Florencia, Galleria degli Uffizi)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Esta pintura <strong>fue ejecutada para uno de los mecenas de Durero, Federico I de Sajonia<\/strong> y destinada a la iglesia parroquial de Wittenberg. Su car\u00e1cter representativo (basta considerar la actividad de los caballeros en el plano posterior, que evoca <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/renacimiento-y-vida-privada\/espectaculos-y-fiestas-durante-el-quattrocento\/#justas-y-torneos\">un torneo<\/a>) sugiere sin embargo que fue concebida no tanto como cuadro de altar, sino como ejemplo de un gobierno cristiano y humanista.<\/em> <em>La proporcionalidad de las figuras, la construcci\u00f3n de la perspectiva y las proporciones en general, confieren a esta composici\u00f3n un equilibrio impresionante de clasicismo, que sabe rivalizar con la <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-alto-renacimiento-en-pintura\/\">pintura italiana del Renacimiento<\/a>. <strong>Durero se representa bajo los rasgos del rey Gaspar<\/strong>, con sus largos cabellos ondulados, cubierto de joyas y de collares, mientras que los espl\u00e9ndidos objetos de orfebrer\u00eda ofrecidos por los tres reyes evocan la actividad del taller de orfebrer\u00eda paterno.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El segundo periodo italiano<\/h2>\n\n\n\n<p>En 1505, y una vez organizado el taller a fin de poder asegurar la actividad en su ausencia, <strong>Durero vuelve a Italia y permanece all\u00ed hasta 1507<\/strong>. Durante estos dos a\u00f1os, y despu\u00e9s de un breve pasaje por las ciudades universitarias de Italia del Norte (Pav\u00eda, Bolonia, Padua), se detiene sobre todo en Venecia y se hospeda en el lujoso palacio del banquero de Augsburgo, Jacob Fugger. <strong>La Corporaci\u00f3n de los comerciantes alemanes<\/strong> era una de las m\u00e1s numerosas comunidades extranjeras en Venecia, y <strong>una de las m\u00e1s activas en el patrocinio de obras de arte<\/strong>, apoyando a la imprenta de reciente creaci\u00f3n y en concreto al artista impresor Aldo Manuzio. El edificio de La Fundaci\u00f3n de los Comerciantes Alemanes, llamado <em>Fondaco dei Tedeschi<\/em>, a la vez almac\u00e9n, c\u00e1mara de comercio y lugar de reuni\u00f3n, a poca distancia del Rialto, se hab\u00eda incendiado en 1505. Durante su estancia en la ciudad, <strong>Durero<\/strong> presencia la reconstrucci\u00f3n de este impresionante edificio, <strong>cuya decoraci\u00f3n exterior ser\u00e1 ejecutada por<\/strong> <a title=\"Giorgione\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/la-pintura-veneciana\/el-cinquecento-o-alto-renacimiento-en-venecia\/\">Giorgione<\/a> y <a title=\"Tiziano\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/la-pintura-veneciana\/tiziano-vecellio-biografia\/\">Tiziano<\/a>, solo un a\u00f1o despu\u00e9s de su partida. Un abismo separa las circunstancias personales y profesionales de los dos viajes de Durero a Venecia: en 1494 era un artista debutante, ansioso de aprender; en este segundo viaje, y con treinta y cuatro a\u00f1os de edad, ya es consciente de su grandeza art\u00edstica en plena madurez, y su actitud es la de un artista que quiere establecer un di\u00e1logo con la cultura figurativa del Renacimiento italiano en el apogeo de su esplendor. El cuadro de altar <em><strong>La fiesta del Rosario<\/strong><\/em> <strong>es la obra m\u00e1s importante que realiz\u00f3 durante su estancia en Venecia<\/strong>, encargada por los comerciantes alemanes. El <em>Retablo de san Bartolomeo<\/em> se puede interpretar como el v\u00ednculo que un\u00eda Durero con Venecia, v\u00ednculo extremadamente estrecho, ya que la atm\u00f3sfera general del cuadro y ciertos detalles como el \u00e1ngel m\u00fasico, demuestran el homenaje expl\u00edcito del pintor a la ciudad. Sin embargo, esta relaci\u00f3n es vivida con una autonom\u00eda absoluta, ya que el tono general de la pintura veneciana, entonces en sus comienzos, contrasta con el esplendor del dibujo y la precisi\u00f3n cristalina en la descripci\u00f3n del menor detalle de las caras, de los objetos o de la naturaleza en el cuadro del pintor.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_fete_rosaire.jpg\" alt=\"La fiesta del Rosario, 1506, Alberto Durero\" title=\"La fiesta del Rosario, 1506, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>La fiesta del Rosario<\/strong>, detalle, 1506, <strong>Alberto Durero<\/strong> <\/em><br><em>(Praga, N\u00e1rodni galer\u00eda)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>El encargo de esta obra proviene de un comerciante alem\u00e1n, y en su origen el cuadro se destinaba a un altar lateral de la iglesia San Bartolomeo del Rialto, cerca del Fondaco dei Tedeschi. Fue ejecutado entre febrero y septiembre de 1506, precedido por magn\u00edficos estudios preparatorios para los ropajes y las figuras, el tema del cuadro es complejo, es a la vez religioso y pol\u00edtico. Entre los numerosos <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/el-retrato-en-el-renacimiento-italiano\/\">retratos de personajes<\/a> figura el banquero Jacob Fugger, presidente de la comunidad alemana de Venecia, el arquitecto del Fondaco y el joven comerciante Burcardo de Espira. En primer plano se sit\u00faa el papa, <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/roma-mecenazgo-y-poder-papal\/alejandro-vi-borgia\/\">Alejandro VI Borgia<\/a>, y el emperador Maximiliano de Habsburgo, coronado con rosas por la Virgen, haciendo alusi\u00f3n a la fiesta del Rosario. Un poco separado del grupo, pero f\u00e1cilmente reconocible, Durero se representa entre los asistentes: muestra un cartel redactado en lat\u00edn que lleva su firma, la fecha y la indicaci\u00f3n del tiempo empleado en la ejecuci\u00f3n del cuadro, en total cinco meses de trabajo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La estancia de Durero en Venecia coincide con la transici\u00f3n estil\u00edstica<\/strong> que va a tener lugar, <strong>entre la tradici\u00f3n de los Bellini y de<\/strong> <a title=\"Carpaccio\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/la-pintura-veneciana\/vittore-carpaccio\/\">Carpaccio<\/a>, <strong>y las nuevas f\u00f3rmulas de Giorgione, de<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/lorenzo-lotto-biografia-y-obra\/\">Lorenzo Lotto<\/a> y de <a title=\"Tiziano\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/la-pintura-veneciana\/tiziano-vecellio-biografia\/\">Tiziano<\/a>. El principal motivo del regreso de <strong>Durero<\/strong> a Italia era sin embargo el deseo de adquirir el dominio de <strong>los secretos de la perspectiva<\/strong>, de la teor\u00eda cient\u00edfica o de su campo de aplicaci\u00f3n. Siguiendo los consejos de Jacopo de\u2019 Barbari, deseaba acudir sobre todo a la universidad de Bolonia <strong>para encontrarse con Luca Paccioli<\/strong>, autor del c\u00e9lebre tratado de \u00e1lgebra <em>De divina proportione<\/em>, <strong>inspirado en las teor\u00edas de<\/strong> <a title=\"Piero della Francesca\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/el-mecenazgo-en-urbino\/armas-y-letras-urbino-bajo-federico-da-montefeltro\/\">Piero della Francesca<\/a>. Durero era consciente de las lagunas existentes en la formaci\u00f3n de los artistas n\u00f3rdicos en el campo de la teor\u00eda y en el de la perspectiva. El encuentro con los humanistas, con los matem\u00e1ticos y con los que estudiaban la perspectiva italiana, deb\u00eda proporcionarle los instrumentos necesarios a fin de&nbsp; poder emprender la redacci\u00f3n de un tratado de arte destinado esencialmente a los pintores alemanes. Esta ambiciosa obra literaria quedar\u00e1 inacabada.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_dame_venicienne.png\" alt=\"Retrato de una joven veneciana, 1505, Alberto Durero\" title=\"Retrato de una joven veneciana, 1505, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Retrato de una joven veneciana<\/strong>, 1505, <strong>Alberto Durero<\/strong> <\/em><br><em>(Viena, Kunsthistoriches Museum)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Este retrato femenino se atribuye a la segunda estancia del artista en Venecia y muestra la influencia del retrato veneciano, en cuanto a la vestimenta y el peinado de la modelo que corresponden a la moda veneciana de la \u00e9poca. El retrato cobra vida gracias a la ligera inclinaci\u00f3n de la cabeza, a los labios irregulares y al movimiento de los rizos un poco rebeldes. Seg\u00fan una an\u00e9cdota de aquella \u00e9poca, Bellini impresionado por la minuciosidad con la que su colega alem\u00e1n hab\u00eda pintado los cabellos de la mujer, le habr\u00eda implorado cederle uno de sus pinceles y Durero le habr\u00eda dado uno perfectamente normal.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es significativo que durante los dos a\u00f1os que Durero vive en Italia, cesa de producir grabados y se consagra intensamente a la pintura. Al menos seis retratos datan de esta \u00e9poca (tres retratos femeninos y tres retratos de hombre) as\u00ed como la <em><strong>Virgen del canario<\/strong><\/em> y la tabla <em><strong>Jes\u00fas entre los doctores<\/strong><\/em>, que <strong>Durero<\/strong> dice haber ejecutado en solo cinco d\u00edas, y en la que realiza una s\u00edntesis personal <strong>inspirada en las obras de<\/strong> <a title=\"El Bosco\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/el-bosco\/\">El Bosco<\/a> <strong>y de<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-alto-renacimiento-en-pintura\/#leonardo-da-vinci:-florencia,-mil%C3%A1n,-amboise\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-alto-renacimiento-en-pintura\/#leonardo-da-vinci:-florencia,-mil%C3%A1n,-amboise\">Leonardo<\/a>, idea que ser\u00e1 retomada inmediatamente por Lorenzo Lotto. Esta \u00faltima obra ha permitido elaborar la hip\u00f3tesis muy veros\u00edmil de un r\u00e1pido viaje del pintor a Roma.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_vierge_serin.png\" alt=\"Virgen del canario, 1506, Alberto Durero\" title=\"Virgen del canario, 1506, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Virgen del canario<\/strong>, 1506, <strong>Alberto Durero<\/strong> (Berl\u00edn, Staatliche Museen)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Esta obra es caracter\u00edstica de la segunda estancia de Durero en Venecia, y en estrecha relaci\u00f3n con el Retablo del Rosario, tanto por el colorido como por la composici\u00f3n. La composici\u00f3n parece casi un detalle de una tabla central m\u00e1s grande: contiene motivos como el dosel detr\u00e1s de la Virgen, un paisaje a cada lado, y los querubines venecianos que coronan a la Virgen, pero aqu\u00ed, con una corona de flores naturales. Desde un punto de vista iconogr\u00e1fico, lo que llama m\u00e1s la atenci\u00f3n no es el canario que se posa en el brazo del Ni\u00f1o, sino la presencia del peque\u00f1o san Juan, aproxim\u00e1ndose por la derecha y ofreciendo a la Virgen un ramillete de lirios del valle. Esta presencia es una innovaci\u00f3n total en el arte n\u00f3rdico, donde solo se conoc\u00edan los grupos de la Virgen y el Ni\u00f1o, o las Sagradas Familias con san Jos\u00e9 e incluso con los dem\u00e1s Parientes, pero no la Virgen con el Ni\u00f1o Jes\u00fas y el peque\u00f1o san Juan.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_jesus_docteurs.jpg\" alt=\"Jes\u00fas entre los doctores, 1506, Alberto Durero\" title=\"Jes\u00fas entre los doctores, 1506, Alberto Durero\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_jesus_docteurs_.png\" alt=\"Jes\u00fas entre los doctores, Alberto Durero\" title=\"Jes\u00fas entre los doctores, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Jes\u00fas entre los doctores<\/strong>, 1506, <strong>Alberto Durero<\/strong><\/em><br><em> (Madrid, colecci\u00f3n Thyssen-Bornemisza)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Esta obra clave de la segunda estancia del pintor en Venecia, est\u00e1 estrechamente ligada a toda una serie de influencias figurativas (Leonardo da Vinci, El Bosco, Giovanni Bellini, Lorenzo Lotto). Parece como si Durero se hubiera preocupado \u00fanicamente del contraste de las fisonom\u00edas y del movimiento de las manos, que constituyen el centro de la composici\u00f3n.<\/em> <em>Representando esta muda disputa, Durero se hab\u00eda planteado un problema fison\u00f3mico que tal vez le habr\u00eda sido sugerido por alguna obra de Leonardo da Vinci o por una tradici\u00f3n oral relativa al estilo del maestro. De ello se deriva la poderosa energ\u00eda de las cabezas y la vivacidad de los gestos de los ancianos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<!-- AdBoxLeft2023 --><ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display:block\" data-ad-client=\"ca-pub-2468002815867636\" data-ad-slot=\"1318022963\" data-ad-format=\"auto\" data-full-width-responsive=\"true\"><\/ins><script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});<\/script><h2 class=\"wp-block-heading\">El regreso a Nuremberg<\/h2>\n\n\n\n<p>En febrero de 1507, <strong>Durero<\/strong> abandona Venecia y emprende el camino de <strong>regreso a Nuremberg<\/strong>. Sus conciudadanos descubren un hombre nuevo, preparado para proponerse como punto de referencia moral y cultural. En las obras realizadas inmediatamente despu\u00e9s de su regreso de Italia, como los grandes desnudos de Ad\u00e1n y Eva, hoy en el Museo del Prado, se pone de manifiesto la voluntad del pintor en poner su experiencia al servicio del progreso del arte. Durante dos a\u00f1os, Durero abandona el grabado y se concentra en el estudio de las matem\u00e1ticas y de la pintura. La totalidad del taller se dedica a la ejecuci\u00f3n del <em>Retablo Heller<\/em> destinado a la ciudad de Frankfurt, entregado en agosto de 1509 y que ser\u00e1 completado con postigos en grisalla pintados por Matthias Gr\u00fcnewald. Durero se reserva la realizaci\u00f3n de la tabla central que ser\u00e1 destruida por un incendio. <strong>Los contactos con los humanistas se hacen m\u00e1s frecuentes<\/strong>: en 1508 en el <em><strong>Martirio de los diez mil cristianos<\/strong><\/em>, destinado a Federico el Prudente y que constituye una exaltaci\u00f3n casi morbosa del martirio, <strong>Durero se representa al lado del poeta Conrad Celtis<\/strong>, miembro de la corte de Maximiliano de Habsburgo y director de la universidad de Viena. En 1509, Durero retoma con br\u00edo sus trabajos gr\u00e1ficos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_martyre_dix_mille.png\" alt=\"El martirio de los diez mil cristianos, 1508, Alberto Durero\" title=\"El martirio de los diez mil cristianos, 1508, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>El martirio de los diez mil cristianos<\/strong>, 1508, <strong>Alberto Durero<\/strong> <\/em><br><em>(Viena, Kunsthistorisches Museum)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>El cuadro representa el martirio en masa de los cristianos de Bitinia, ordenado por el rey persa en el a\u00f1o 303. El arte de Durero reside en primer lugar en su mirada incansable, siempre abierta sobre el espect\u00e1culo de la naturaleza, una mirada sin embargo m\u00e1s normativa que contemplativa, dicho de otra manera, capaz de dar forma bajo cualquier aspecto a la realidad y llenarlo de energ\u00eda sin apartarse de los datos objetivos de la visi\u00f3n. En el cuadro, se pueden distinguir cerca de ciento treinta figuras que sucumben a diversas formas de martirio. Este tema l\u00fagubre conven\u00eda perfectamente a la representaci\u00f3n de cuerpos desnudos. Se puede reconocer en el centro de la composici\u00f3n el autorretrato del pintor, envuelto en un elegante abrigo negro comprado en Venecia y sosteniendo una banderola donde figura una inscripci\u00f3n en lat\u00edn con la fecha y la firma. El personaje que se encuentra a su lado, se suele identificar con Conrad Celtis, poeta y humanista y figura importante en la universidad de Viena.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Habiendo alcanzado la cuarentena, <strong>Durero se interesa particularmente a su ciudad natal<\/strong>. Pinta <strong>cuadros destinados a lugares p\u00fablicos<\/strong>: la sala de las Insignias imperiales, lugar donde se desarrollan las ceremonias municipales solemnes, a la cual ser\u00e1n destinadas las efigies del <em>Emperador Carlomagno<\/em> y el <em>Emperador Segismundo<\/em>, y el oratorio de Todos los Santos, situado en la Casa de los doce hermanos, sede de una cofrad\u00eda destinada a los artesanos pobres. Para esta capilla, fue destinada la m\u00e1s c\u00e9lebre y <strong>la m\u00e1s suntuosa de las obras religiosas de Durero<\/strong>, <strong>la <em>Adoraci\u00f3n de la Sant\u00edsima Trinidad<\/em><\/strong>. Pintado en 1511, este magn\u00edfico retablo presenta un extraordinario hemiciclo de santos suspendidos en el cielo en torno a la imagen de la Trinidad, seg\u00fan una forma de composici\u00f3n an\u00e1loga a la adoptada por Rafael en la <em>Disputa del Santo Sacramento<\/em>. Despu\u00e9s su actividad pict\u00f3rica se interrumpe, dedic\u00e1ndose, desde 1513 a 1514, a las llamadas <em>Meisterstiche<\/em>, obras maestras del grabado: <em>El Caballero, la Muerte y el Diablo<\/em>, la versi\u00f3n m\u00e1s compleja de <em>San Jer\u00f3nimo en su estudio<\/em> y la c\u00e9lebre y enigm\u00e1tica <em>Melancol\u00eda I<\/em> que ha provocado tantos quebraderos de cabeza a los especialistas. Si se quiere simplificar su complejo simbolismo y su profundo significado filos\u00f3fico de esta serie de grabados, se puede decir que el grabado <em>El Caballero, la Muerte y el Diablo<\/em> representa la vida activa, el de San Jer\u00f3nimo la vida contemplativa, y la alegor\u00eda de la Melancol\u00eda una elecci\u00f3n existencial, proyectada sobre un horizonte imaginario.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_retable_landauer.jpg\" alt=\"Retablo Landauer, 1511, Alberto Durero\" title=\"Retablo Landauer, 1511, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Adoraci\u00f3n de la Sant\u00edsima Trinidad (Retablo Landauer)<\/strong>, 1511,<strong> Alberto Durero<\/strong> (Viena, Kunsthistorisches Museum)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>El comitente del retablo era el rico y piadoso comerciante de Nuremberg Matth\u00e4us Landauer, que destinaba la obra a la capilla de la Casa de los doce hermanos, una instituci\u00f3n caritativa. El encargo comprend\u00eda igualmente un suntuoso marco de madera dorada, dibujado por Durero y esculpido por un escultor de Nuremberg. Conforme al patrocinio de la capilla, la \u00abpala\u00bb propone una Adoraci\u00f3n de la Sant\u00edsima Trinidad. La m\u00e1s elevada esfera celeste est\u00e1 presidida por Dios Padre en majestad; en el centro figuran una multitud de santos precedidos por la Virgen y por san Juan Bautista. En la zona inferior se sit\u00faan las \u00f3rdenes clericales y seculares. Durero ha representado el rostro del Creador con una precisi\u00f3n microsc\u00f3pica. Solo otra cara, pintada por un artista n\u00f3rdico, \u00fanico en su g\u00e9nero, podr\u00eda serle comparada: la imagen de Dios sobre el <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/los-primitivos-flamencos\/jan-van-eyck\/\">Retablo de Gante de los hermanos Van Eyck<\/a>.<br><\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/durer_retable_landauer.gif\" alt=\"Retablo Landauer, 1511, Alberto Durero, detalle\" title=\"Retablo Landauer, 1511, Alberto Durero, detalle\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Ning\u00fan detalle es dejado al azar. Todo est\u00e1 cuidadosamente preparado y definido. El color es extendido en toques muy delgados, salvo en los rostros de los personajes, trabajados con una pasta <strong>parecida a la que utilizaba<\/strong> <a title=\"Hans Memling\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/los-primitivos-flamencos\/hans-memling\/\">Memling<\/a>. En el resto del cuadro, el artista muestra que es esencialmente un grabador. En esta obra, Durero consigue llevar hasta su punto \u00e1lgido los recursos de la cultura figurativa alemana, sobre todo en el espl\u00e9ndido colorido, y al mismo tiempo, fusionarse con los m\u00e1s nobles modelos italianos. Para expresar esta s\u00edntesis, el artista se ha representado en la zona inferior del cuadro, cerca de un bloque de piedra que lleva una inscripci\u00f3n escrita en may\u00fasculas latinas perfectas, sobre un fondo de paisaje que evoca el lago de Garda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Al servicio del emperador<\/h2>\n\n\n\n<p>Nombrado emperador en 1486,<strong> Maximiliano I <\/strong>rein\u00f3 sobre un territorio que comprend\u00eda Austria, Bohemia, Hungr\u00eda, Borgo\u00f1a y Tirol. <strong>Hombre cultivado<\/strong>, sobrio, <strong>seducido por la cultura italiana<\/strong>, sobre todo <strong>despu\u00e9s de haber contra\u00eddo matrimonio en segundas nupcias con Bianca Maria Sforza (sobrina de<\/strong> <a title=\"Ludovico el Moro\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/el-ducado-de-milan\/ludovico-el-moro\/\">Ludovico el Moro<\/a>), Maximiliano quiere dar a su imperio alpino un aspecto nuevo, noble y clasicista. Sin disponer de grandes medios econ\u00f3micos, consigue atraer a Innsbruck, residencia habitual de la corte, los mejores artistas de Alemania meridional, <strong>llegando a emplear al mismo tiempo a Durero<\/strong>, <a title=\"Altdorfer\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/albrecht-altdorfer\/\">Altdorfer<\/a>, <a title=\"Lucas Cranach\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/lucas-cranach\/\">Cranach<\/a> y <strong>Burgkmair<\/strong>, y otros personajes como el astr\u00f3nomo Erhard Etzlaub, que ayudar\u00e1 a Durero a realizar grandes grabados representando el mapamundi y las constelaciones. Durero va a dirigir la realizaci\u00f3n de grandes series de grabados representando la gloria de Maximiliano y los dibujos que adornan los m\u00e1rgenes del <em>Libro de horas de Maximiliano I<\/em> (1515). En Augsburgo, Durero realiza el retrato del emperador y el del banquero Jacob Fugger. El pintor sucumbe al carisma de Lutero y se plantea la posibilidad de implicarse como personaje de primera l\u00ednea, en el nuevo clima espiritual europeo, en lugar de ser un simple espectador.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_sainte_anne.jpg\" alt=\"Santa Ana, la Virgen y el Ni\u00f1o, 1519, Alberto Durero\" title=\"Santa Ana, la Virgen y el Ni\u00f1o, 1519, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Santa Ana, la Virgen y el Ni\u00f1o<\/strong>, 1519,<strong> Alberto Durero<\/strong> (Nueva York, Metropolitan Museum of Art)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Firmada con el monograma del artista, al fondo a la derecha, esta obra es un genial ejemplo de la forma caracter\u00edstica de las escasas pinturas y los grabados de los a\u00f1os 1516-1520, \u00e9poca en la que probablemente se pint\u00f3. Ello demuestra que al final de su vida, Durero reemplaza el humanismo italiano y latino, por un tipo de humanismo germ\u00e1nico que implica la reutilizaci\u00f3n y reelaboraci\u00f3n de numerosos aspectos del lenguaje del siglo XV n\u00f3rdico.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_maximilien.png\" alt=\"Maximiliano I, 1519, Alberto Durero\" title=\"Maximiliano I, 1519, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Retrato de Maximiliano I<\/strong>, 1519, <strong>Alberto Durero<\/strong> <\/em><br><em>(Viena, Kunsthistorisches Museum)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>El retrato fue terminado despu\u00e9s de la muerte del emperador, y es por ello que en la parte superior del cuadro se exaltan las cualidades y se proclama su gloria para la posteridad. La granada que sostiene en la mano es su emblema personal: bajo una corteza de apariencia banal, esta fruta esconde en realidad numerosos granos, queriendo simbolizar la uni\u00f3n entre sus estados y bajo una \u00fanica autoridad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Con la muerte del emperador<\/strong> Maximiliano I el 12 de enero de 1519, se abre una nueva era para Europa con su sucesor, el joven Carlos de Habsburgo, quien hab\u00eda heredado la corona de Espa\u00f1a en 1516, perfil\u00e1ndose as\u00ed la creaci\u00f3n de un imperio de dimensiones intercontinentales. Siendo necesaria la autorizaci\u00f3n del nuevo emperador para obtener la renovaci\u00f3n de toda clase privilegios, <strong>Durero debe viajar a los Pa\u00edses Bajos<\/strong>. Cuidadosamente organizado, el viaje de Durero dura un a\u00f1o, desde el 12 de julio de 1520 a finales de julio de 1521. Su destino es Amberes, etapa fundamental de este periodo. En octubre de 1520 Durero viaja a Aquisgr\u00e1n para asistir a la coronaci\u00f3n de Carlos Quinto en la capilla Palatina, erigida por Carlomagno y s\u00edmbolo de Sacro Imperio Romano Germ\u00e1nico. Durero asiste a la ceremonia junto con Matthias Gr\u00fcnewald a quien donara dos de sus dibujos. Dos semanas m\u00e1s tarde, es presentado al emperador quien le confirma los privilegios econ\u00f3micos concedidos por Maximiliano. <strong>El cuadro m\u00e1s importante de su estancia en Amberes es <em>San Jer\u00f3nimo en su estudio<\/em><\/strong> ejecutado para el joven dignatario portugu\u00e9s Ruy Fernandez de Almeida.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_saint_jerome.jpg\" alt=\"San Jer\u00f3nimo en su estudio, 1521, Alberto Durero\" title=\"San Jer\u00f3nimo en su estudio, 1521, Alberto Durero\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>San Jer\u00f3nimo en su estudio<\/strong>, 1521, <strong>Alberto Durero<\/strong> (Lisboa, Museo de Arte Antigua)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Es el m\u00e1s expresivo y el m\u00e1s meditado de los escasos cuadros ejecutados por Durero durante su viaje a los Pa\u00edses Bajos. Fue precedido por una serie de extraordinarios dibujos preparatorios, entre los cuales se encuentra el estudio al natural de la cara de un anciano de m\u00e1s de noventa a\u00f1os.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Durante su estancia en Amberes y en otras ciudades de Flandes y Holanda, <strong>Durero encontr\u00f3 muchos personajes interesantes<\/strong>:&nbsp; intelectuales como Erasmo de Rotterdam, el rey Christian de Dinamarca, viajeros, diplom\u00e1ticos, representantes de diversas naciones, <strong>y naturalmente a artistas<\/strong>: <a title=\"Quentin Metsys\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/el-renacimiento-en-los-antiguos-paises-bajos\/#quentin-metsys\">Quentin Metsys<\/a>, <a title=\"Joachim Patinir\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/albrecht-altdorfer\/#joachim-patinir\">Joachim Patinir<\/a>, <a title=\"Lucas van Leiden\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/el-renacimiento-en-los-antiguos-paises-bajos\/#lucas-de-leiden\">Lucas de Leyde<\/a>, <a title=\"Mabuse\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/el-renacimiento-en-los-antiguos-paises-bajos\/#jan-gossaert,-mabuse\">Mabuse<\/a> y otros. Pero aquel viaje tuvo consecuencias nefastas para su salud. Despu\u00e9s de haber contra\u00eddo la malaria en Amberes, Durero quiere examinar una ballena que hab\u00eda encallado en las costas de Zelanda, pero le atrapa una gran tormenta. Cae gravemente enfermo y tarda mucho en reponerse. A partir de ese momento, su salud va minando y el artista comienza a identificarse con la imagen de Cristo sufriente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La relaci\u00f3n de Durero con la Reforma<\/h2>\n\n\n\n<p>De regreso a Nuremberg durante el verano de 1521, Durero aparece cansado y agotado. Pinta y graba poco, prefiriendo consagrarse a compilar notas y dibujos destinados a sus tratados te\u00f3ricos. Minuciosamente preparados, acompa\u00f1ados de grabados de una gran claridad did\u00e1ctica, tres vol\u00famenes ver\u00e1n la luz. Finalmente, en 1528, el gran tratado p\u00f3stumo sobre la simetr\u00eda y las proporciones del cuerpo humano ser\u00e1 publicado en lat\u00edn y en alem\u00e1n. El enorme tratado sobre el arte, para el cual Durero continua a reunir notas te\u00f3ricas y a realizar dibujos preparatorios quedar\u00e1 incompleto. Pero el esp\u00edritu del artista se dirige sobre todo hacia los cambios que aparecen en en el \u00e1mbito religioso. <strong>El arte sagrado es trastornado por la furia iconoclasta<\/strong>, que adem\u00e1s del destrozo y del pillaje de las iglesias, engendra la destrucci\u00f3n de numerosas obras de arte y pr\u00e1cticamente el cese de los encargos. <strong>Durero intenta imponer su autoridad personal y defender el arte<\/strong>, yendo hasta a afirmar que un trabajo ejecutado con esmero es un himno a Dios. Pero todas las opiniones est\u00e1n destinadas al fracaso: desde 1530, en Alemania ya no se pintan ni se esculpen retablos para las iglesias. <strong>A partir de ahora<\/strong> <a title=\"La Reforma\" href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/el-renacimiento-nordico\/#la-reforma-y-las-artes\">La Reforma<\/a> <strong>se extiende a la mayor parte de la naci\u00f3n<\/strong>: seg\u00fan una decisi\u00f3n del cabildo, Nuremberg adhiere al luteranismo. Sin embargo los pol\u00e9micos excesos, la violencia y <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Iconoclasia\">la iconoclastia<\/a>, <strong>provocan la reacci\u00f3n de numerosos intelectuales<\/strong> que toman sus distancias con la Reforma. En Durero, la duda se desarrolla al mismo tiempo que su aspiraci\u00f3n a un di\u00e1logo sereno en el cual la inteligencia prevalecer\u00eda sobre la agresividad. El a\u00f1o 1526 ser\u00e1 un a\u00f1o de gran actividad pict\u00f3rica con la obra maestra <em>Los cuatro Ap\u00f3stoles<\/em>, en la que Durero expresa su convicci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima y profunda, tambi\u00e9n con la \u00faltima versi\u00f3n del tema de predilecci\u00f3n del artista, la Virgen y el Ni\u00f1o, y con los dos poderosos retratos de notables de Nuremberg, conservados en Berl\u00edn. La salud de Durero se degrada y el artista se va debilitando, apag\u00e1ndose finalmente el 6 de abril de 1528. Fue enterrado en el cementerio de San Juan de Nuremberg. <strong>Su epitafio, escrito por su amigo Pirckheimer, dice as\u00ed<\/strong>: \u00abEn memoria de Alberto Durero. Todo lo que en \u00e9l hab\u00eda de mortal est\u00e1 enterrado en este t\u00famulo\u00bb.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/durer_madone_poire.png\" alt=\"Virgen de la pera, Alberto Durero, 1526\" title=\"Virgen de la pera, Alberto Durero, 1526\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>Virgen con el Ni\u00f1o, <\/em><\/strong><em>conocida como Virgen de la pera, 1526 <strong>Alberto Durero<\/strong>,<\/em><br><em> (Florencia, Galleria degli Uffizi)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la frase \u00abQu\u00e9 es o sea la belleza, lo ignoro\u00bb, Durero evoca claramente y de forma dolorosa, el nudo gordiano de su actividad de artista y de hombre 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