{"id":13797,"date":"2018-09-07T22:00:54","date_gmt":"2018-09-07T20:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.aparences.net\/art-et-mecenat\/le-portrait-a-la-renaissance-italienne\/retratos-memoria-y-celebracion\/"},"modified":"2025-12-11T19:40:56","modified_gmt":"2025-12-11T18:40:56","slug":"retratos-memoria-y-celebracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/el-retrato-en-el-renacimiento-italiano\/retratos-memoria-y-celebracion\/","title":{"rendered":"Retratos: memoria y celebraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><!--contents--><\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Retratos de amistad<\/h2>\n\n\n\n<p>La amistad es objeto de profunda revalorizaci\u00f3n en el humanismo del Renacimiento. Para exaltar la fuerza divina de la pintura, Leon Bautista Alberti la compara con la amistad: En <em>De pictura<\/em> y otros escritos sobre la amistad e incluso la propone como tema de un concurso de poes\u00eda, en 1441, en la catedral de Florencia. A principios del siglo XVI, en Venecia, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pietro_Bembo\">Pietro Bembo<\/a> cre\u00f3 con otros hombres de letras la Compa\u00f1\u00eda de Amigos, fundada en solidaridad y ayuda mutua. Sus miembros ten\u00edan que retratarse en un mismo formato y los retratos ten\u00edan que guardarse en un arc\u00f3n. Este nuevo culto a la amistad se expresa a trav\u00e9s del intercambio de retratos o en el <em>Album amicorum<\/em>, que reun\u00eda inscripciones aut\u00f3grafas de amigos y sus retratos en miniatura. Ello conduce muy r\u00e1pidamente al desarrollo de un tipo particular de retrato, el retrato doble. El primer ejemplo conocido es mencionado en un poema de Giano Pannonio de 1458, donde el autor alaba a <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/los-gonzaga-de-mantua\/andrea-mantegna-pintor-de-corte\/\">Mantegna<\/a> por haberlo representado con su amigo Galeotti Marzio de Narni en un solo cuadro. Hay otros ejemplos en el siglo XVI, caracterizados por el \u00e9nfasis puesto en la intercambiabilidad de las dos personas representadas, que refleja la idea de que el amigo es otro yo. El destinatario puede ser uno de los dos modelos, que continua de este modo vi\u00e9ndose al lado de su amigo lejano o un tercer amigo. Es el caso del doble retrato que Erasmo y Peter Gillis encargaron a Quentin Metsys como regalo a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tom%C3%A1s_Moro\">Tom\u00e1s Moro<\/a>, para que pudieran, escribe <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Erasmo_de_R%C3%B3terdam\">Erasmo<\/a>, estar siempre cerca, aunque la suerte los separe.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPues la pintura tiene en s\u00ed una fuerza tan divina que no s\u00f3lo, como dicen de la amistad, hace presentes los ausentes, sino que incluso presenta como vivos a los que murieron hace siglos, de modo que son reconocidos por los espectadores con placer y suma admiraci\u00f3n hacia el artista\u00bb.<em> <\/em>Leon Battista Alberti<em>. De pictura<br><\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"540\" height=\"370\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/raphael-portraits-andrea-navagero-et-agostino-beazzano.jpg\" alt=\"Retrato de Andrea Navagero y Agostino Beazzano, 1516, Rafael\" class=\"wp-image-18432\" title=\"Retrato de Andrea Navagero y Agostino Beazzano, 1516, Rafael\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/raphael-portraits-andrea-navagero-et-agostino-beazzano.jpg 540w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/raphael-portraits-andrea-navagero-et-agostino-beazzano-300x206.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Retrato de Andrea Navagero y Agostino Beazzano<\/strong>, 1516, <strong>Rafael<\/strong> <\/em><br><em>(Roma, Galleria Doria Pamphilj)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Pintado poco despu\u00e9s de marchar Andrea Navagero a Venecia, este retrato probablemente fue realizado como signo de amistad a Pietro Bembo, quien la don\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s a Agostino Beazzano. El formato horizontal y el encuadre de medio cuerpo acercan los modelos al espectador. La actitud de los personajes vueltos hacia el exterior del cuadro refuerza el efecto de la participaci\u00f3n del observador (el amigo ausente) como una conversaci\u00f3n a tres bandas. La pintura tambi\u00e9n conserva la memoria de un cuarto amigo, Rafael. Conocemos los lazos de amistad que un\u00edan al artista con Andrea Navagero, Agostino Beazzano y Baldassare Castiglione en aquel momento.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"337\" height=\"430\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/jacopo-pontormo-portrait-de-deux-amis.jpg\" alt=\"Retrato de dos amigos, Pontormo\" class=\"wp-image-18433\" title=\"Retrato de dos amigos, Pontormo\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/jacopo-pontormo-portrait-de-deux-amis.jpg 337w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/jacopo-pontormo-portrait-de-deux-amis-235x300.jpg 235w\" sizes=\"auto, (max-width: 337px) 100vw, 337px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Retrato de dos amigos<\/strong> o doble retrato, c. 1521-1523, Jacopo Carrucci, conocido como <strong>Pontormo<\/strong> <\/em><br><em>(Venecia, Fondazione Giorgio Cini)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>En un espacio \u00edntimo y cercano, los dos personajes se vuelven hacia el espectador. Con un movimiento de la mano, el de la izquierda se\u00f1ala una carta como si quisiera mostr\u00e1rnosla. La carta reproduce un pasaje de De amiticia de Cicer\u00f3n, uno de los textos de amistad m\u00e1s famosos del Renacimiento. Para Cicer\u00f3n, el amigo es como el doble ideal de uno mismo, por lo que la verdadera amistad es una relaci\u00f3n entre iguales. La pintura se basa en la doble idea de igualdad e intercambiabilidad de los dos personajes representados. Los l\u00edmites mismos entre un cuerpo y el otro son apenas perceptibles. La idea de la amistad como una fusi\u00f3n de dos cuerpos en una sola alma, se expresa sobre todo en las manos: no s\u00f3lo vemos dos, pero sobre todo no entendemos a primera vista a cu\u00e1l de los personajes pertenecen.<\/em><\/p>\n\n\n\n<!-- AdBoxRight2020 --><ins class=\"adsbygoogle\"     style=\"display:block; margin-top:30px;\"     data-ad-client=\"ca-pub-2468002815867636\"     data-ad-slot=\"3496014735\"     data-ad-format=\"auto\"     data-full-width-responsive=\"false\"><\/ins><script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});<\/script><h2 class=\"wp-block-heading\">Amor, familia, memoria<\/h2>\n\n\n\n<p>En casi todas las capas sociales pero especialmente en los medios cortesanos, donde se dispon\u00eda de forma casi permanente de pintores, las ocasiones y las razones que los mov\u00edan a encargar retratos de miembros de la familia no eran muy diferentes de las que motivaron luego el uso de la fotograf\u00eda. El intercambio de retratos fue un medio para dar noticias a las cortes extranjeras. Se hac\u00edan retratos m\u00e1s formales para preservar la memoria de los miembros de la familia, o linaje, y pasarlos a sus descendientes. Los retratos tambi\u00e9n conmemoraron eventos importantes, como las bodas. Tambi\u00e9n se encargaban para otras circunstancias, tales como el viaje de uno de los esposos, o una promesa de matrimonio (que a menudo implicaba el intercambio de retratos de los novios) o la muerte de alg\u00fan ser querido. La costumbre de representar toda la familia en un retrato de grupo aut\u00f3nomo, del que ya se conocen algunos ejemplos a principios del siglo XVI, se generaliza durante el siglo siguiente, principalmente en Holanda.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"316\" height=\"430\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/domenico-ghirlandaio-portrait-de-vieillard-et-jeune-garcon.jpg\" alt=\"Retrato de anciano con ni\u00f1o, Domenico Ghirlandaio\" class=\"wp-image-18434\" title=\"Retrato de anciano con ni\u00f1o, Domenico Ghirlandaio\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/domenico-ghirlandaio-portrait-de-vieillard-et-jeune-garcon.jpg 316w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/domenico-ghirlandaio-portrait-de-vieillard-et-jeune-garcon-220x300.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 316px) 100vw, 316px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Retrato de anciano con ni\u00f1o<\/strong>, c. 1490, <\/em><br><em><strong>Domenico Ghirlandaio<\/strong> (Par\u00eds, Museo del Louvre) <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>El pintor imagina un coloquio \u00edntimo entre el anciano y el ni\u00f1o, que el afectuoso gesto del segundo hace particularmente conmovedor. En contraste con la del anciano (las marcas de la vejez y la enfermedad se representan con extremo cuidado), la cara del ni\u00f1o se presenta de perfil y ostenta rasgos puros y delicados: dos etapas de la vida que se contraponen, tal vez tambi\u00e9n con significado aleg\u00f3rico.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"546\" height=\"430\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/sofonisba-anguissola-partie-d-echecs.jpg\" alt=\"Partida de ajedrez, Sofonisba Anguissola\" class=\"wp-image-18435\" title=\"Partida de ajedrez, Sofonisba Anguissola\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/sofonisba-anguissola-partie-d-echecs.jpg 546w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/sofonisba-anguissola-partie-d-echecs-300x236.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 546px) 100vw, 546px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Partida de ajedrez<\/strong>, c. 1555, <strong>Sofonisba Anguissola<\/strong> (Poznan, Narodowe Museum)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>La artista representa a tres de sus cinco hermanas participando en el juego de ajedrez en presencia de su institutriz. Las hermanas no est\u00e1n representadas como un grupo est\u00e1tico que est\u00e1 posando, sino que figuran en un momento preciso de una actividad en la que cada una participa a su manera. Lucille dirige la mirada hacia el espectador, mientras acaricia una pieza de ajedrez con la mano izquierda y extiende la derecha sobre el tablero. Minerva levanta su mano derecha en un gesto de rendici\u00f3n frente al brillante movimiento que acaba de hacer su hermana. La peque\u00f1a Europa se r\u00ede de lo que acaba de suceder. Al representar a sus hermanas ocupadas en un pasatiempo que exige inteligencia y sutileza, la artista celebra no solo la vitalidad, sino tambi\u00e9n las cualidades intelectuales.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"495\" height=\"400\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tiziano-isabelle-d-este-1536.jpg\" alt=\"Retrato de Isabella d'Este, Tiziano\" class=\"wp-image-18436\" title=\"Retrato de Isabella d'Este, Tiziano\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tiziano-isabelle-d-este-1536.jpg 495w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tiziano-isabelle-d-este-1536-300x242.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 495px) 100vw, 495px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Retrato de Isabella d&#8217;Este<\/strong>, 1536, <strong>Tiziano<\/strong> (Viena, Kunsthistorisches Museum)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>La marquesa de Mantua Isabella d&#8217;Este daba gran valor a sus retratos, que sol\u00edan ser solicitados por sus amigos en las cortes de Italia y Europa. Aunque la pintura de Tiziano le da una imagen de gran belleza, fue realizada cuando <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/los-gonzaga-de-mantua\/el-studiolo-de-isabel-de-este\/\">Isabella d&#8217;Este<\/a> ten\u00eda sesenta y dos a\u00f1os. Dio instrucciones a <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/la-pintura-veneciana\/tiziano-vecellio-biografia\/\">Tiziano<\/a> (como sol\u00eda hacerlo con otros pintores) que la representara como la hab\u00edan hecho en su juventud. Tiziano ejecut\u00f3 su pintura bas\u00e1ndose en un retrato que Francisco Francia le hab\u00eda hecho veinticinco a\u00f1os antes. Ese mismo retrato se hab\u00eda realizado a partir de un retrato anterior. Isabella d&#8217;Este, erudita colleccionista de arte (medallas, esculturas, pinturas) evitaba as\u00ed las largas sesiones de posado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es en el retrato del ser amado donde se expresa mejor el consuelo de la sustituci\u00f3n, una funci\u00f3n que desempe\u00f1a la imagen. El tema del retrato de la persona amada atraviesa la tragedia griega y vuelve constantemente a la poes\u00eda y la novela. Si el retrato de Laura que Petrarca dijo haber hecho pintar a <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/la-pintura-sienesa\/siena-la-edad-de-oro-de-la-pintura\/\">Simone Martini<\/a>, puede que nunca haya existido. Desde el siglo XV, el retrato, tomando precisamente a este poeta como modelo, forma parte sin duda del ritual amoroso, inevitablemente acompa\u00f1ado de poemas sobre este tema. De esos retratos, a menudo protegidos cuidadosamente o escondidos, la mayor\u00eda de las veces se ha perdido la pista: como el retrato de Lucrezia Donati pintado a petici\u00f3n de <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/florencia-y-los-medicis\/lorenzo-el-magnifico\/\">Lorenzo de M\u00e9dicis<\/a> &#8211; que inaugura el tipo de retrato de la amada &#8211; y los que Maria Savorgnan ofrec\u00eda a Pietro Bembo durante su relaci\u00f3n amorosa. Entre los retratos de este tipo se puede citar el de Ginevra de Benci, encargado a <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-alto-renacimiento-en-pintura\/#leonardo-da-vinci:-florencia,-mil%C3%A1n,-amboise\">Leonardo da Vinci<\/a> por Bernardo Bembo, y el de Cecilia Gallerani, amante de Ludovico el Moro, del mismo pintor.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"406\" height=\"430\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/leonard-de-vinci-portrait-de-ginevra-de-benci-1475-76-washington.jpg\" alt=\"Ginevra de Benci, Leonardo da Vinci\" class=\"wp-image-18437\" title=\"Ginevra de Benci, Leonardo da Vinci\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/leonard-de-vinci-portrait-de-ginevra-de-benci-1475-76-washington.jpg 406w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/leonard-de-vinci-portrait-de-ginevra-de-benci-1475-76-washington-283x300.jpg 283w\" sizes=\"auto, (max-width: 406px) 100vw, 406px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Ginevra de Benci<\/strong>, c. 1475-1476, <strong>Leonardo da Vinci<\/strong> <\/em><br><em>(Washington, National Gallery of Art)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>La joven est\u00e1 representada delante de un paisaje. La cabeza, casi de cara al espectador, y tras ella el \u00e1rbol del enebro, anteriormente de un verde brillante, que alude a su nombre, Ginevra. La parte inferior de la pintura, que fue cortada, inclu\u00eda las manos, quiz\u00e1s sosteniendo un ramo, como en un dibujo de Leonardo que se conserva en Windsor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em> Al dorso de la tabla hay una rama de enebro entre una rama de laurel y una de palmera unidas por una cinta con el lema \u00abVirtutem Forma Decorat\u00bb (La Belleza es el ornamento de la Virtud) que coincide con la her\u00e1ldica de Bernardo Bembo, por lo que se tratar\u00eda de un retrato encargado por \u00e9ste. El amor de Bernardo Bembo por Ginevra de Benci fue cantado en innumerables versos por los poetas florentinos: era un amor apasionado y casto seg\u00fan los preceptos neoplat\u00f3nicos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Habiendo estudiado a fondo la obra de Leonardo y <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/los-fresquistas-florentinos\/miguel-angel-frescos-de-la-sixtina\/\">Miguel \u00c1ngel<\/a>, Andrea del Sarto ense\u00f1a a sus alumnos, <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-manierismo\/rosso-fiorentino\/\">Rosso<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-manierismo\/jacopo-pontormo\/\">Pontormo<\/a> o Salviati, el <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-renacimiento-nordico\/alberto-durero\/\">lenguaje art\u00edstico de Durero<\/a> y el de los grabados alemanes. Cultivando una pintura clara en un <em>sfumato<\/em> delicado, este \u00abcl\u00e1sico\u00bb, dotado de una gran sensibilidad, era el \u00fanico pintor capaz de competir con la grandiosidad meditativa de Fra Bartolomeo. La imagen rom\u00e1ntica que Alfred de Musset dio de Andrea (en su tragedia <a href=\"https:\/\/www.atramenta.net\/lire\/andre-del-sarto\/13838\"><em>Andrea del Sarto<\/em><\/a>) toma como fuente el loco amor de Petrarca por Laura &#8211; el mismo que profesa a su esposa, la celosa y voluble Lucrezia da Fede. Este amor infeliz podr\u00eda explicar el velo de melancol\u00eda que cubre sus representaciones femeninas, todas ellas inspiradas en Lucrezia.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"507\" height=\"378\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/andrea-del-sarto-jeune-femme-au-recueil-de-petrarque.jpg\" alt=\"Dama con un libro de Petrarca, Andrea del Sarto\" class=\"wp-image-18426\" title=\"Dama con un libro de Petrarca, Andrea del Sarto\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/andrea-del-sarto-jeune-femme-au-recueil-de-petrarque.jpg 507w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/andrea-del-sarto-jeune-femme-au-recueil-de-petrarque-300x224.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 507px) 100vw, 507px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Dama con un libro de Petrarca<\/strong>, c. 1528, <strong>Andrea del Sarto<\/strong> <\/em><br><em>(Florencia, Galleria degli Uffizi)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>El pintor Andrea del Sarto fue tambi\u00e9n un retratista muy solicitado. Lo llamaban el \u00abmaestro sin errores\u00bb. La mujer de este retrato lleva violetas en el pelo y en el pecho, s\u00edmbolo de amor secreto. Sostiene un libro abierto con dos sonetos de Petrarca y se\u00f1ala uno de ellos con el dedo. S\u00f3lo alguien que conociera de memoria los sonetos de Petrarca pod\u00eda comprender su significado. El retrato va dirigido a un p\u00fablico culto y muy restringido.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"507\" height=\"431\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/bernardino-licinio-portrait-dame.jpg\" alt=\"Dama sosteniendo un retrato de hombre, Bernardino Licinio\" class=\"wp-image-18427\" title=\"Dama sosteniendo un retrato de hombre, Bernardino Licinio\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/bernardino-licinio-portrait-dame.jpg 507w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/bernardino-licinio-portrait-dame-300x255.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 507px) 100vw, 507px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Dama sosteniendo un retrato de hombre<\/strong>, c. 1520, <strong>Bernardino Licinio<\/strong> <\/em><br><em>(Mil\u00e1n, Museo d\u2019Arte Antica del Castello Sforzesco)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Piero di Cosimo: Simonetta Vespucci<\/h2>\n\n\n\n<p>El <em>Retrato de Simonetta Vespucci<\/em> de Piero di Cosimo retoma un tipo de retrato que hac\u00eda tiempo hab\u00eda quedado obsoleto cuando se pint\u00f3 en 1520. El que sea de perfil se debe al hecho de que Piero tom\u00f3 como modelo una medalla, porque Simonetta Vespucci, cuyo nombre latinizado aparece en el friso inferior, hab\u00eda muerto de tisis en 1476. La joven hab\u00eda sido el amor plat\u00f3nico de Giuliano de M\u00e9dicis (1453-1478). Angelo Poliziano (1454-1494), un poeta florentino estrechamente vinculado a la <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/florencia-y-los-medicis\/\">familia M\u00e9dicis<\/a>, elogi\u00f3 su gracia y belleza en un poema de amor que se hizo famoso con el t\u00edtulo de \u00abLa Bella Simonetta\u00bb. Compara a la joven con una ninfa bailando&nbsp;con sus compa\u00f1eras en un verde prado y elogia su bello rostro enmarcado por sus largos cabellos de oro, que para el poeta era un signo de la virginidad de Simonetta. En el retrato de Piero di Cosimo, el cabello de la joven est\u00e1 trenzado art\u00edsticamente y adornado con perlas, formando un peinado complejo. La frente afeitada corresponde a la <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/renacimiento-y-vida-privada\/la-moda-en-el-siglo-xv\/\">moda del siglo XV<\/a>, muy extendida en los c\u00edrculos aristocr\u00e1ticos, no solo en Italia sino tambi\u00e9n en los Pa\u00edses Bajos. A diferencia del <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/el-retrato-en-el-renacimiento-italiano\/el-retrato-de-perfil-en-el-siglo-vi\/\">retrato femenino de perfil<\/a> pintado por Antonio del Pollaiuolo alrededor de 1465, que tiene como fondo un cielo casi completamente azul, y cuyo contorno est\u00e1 muy definido, <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/le-quattrocento-anexos\/es-decoraciones-profanas\/#piero-di-cosimo-y-los-or%C3%ADgenes-de-la-humanidad\">Piero di Cosimo<\/a> busca caracterizar a Simonetta con la ayuda de un impresionante paisaje de fondo. Las nubes del crep\u00fasculo, que casi repiten el contorno de su rostro, se han oscurecido insinuando quiz\u00e1s su temprana muerte, como el \u00e1rbol seco de la izquierda, que a menudo simboliza la esfera de la muerte en los paisajes de fondo de la pintura renacentista. Este motivo tambi\u00e9n se incluye en el collar con la serpiente que le rodea el cuello.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"516\" height=\"431\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/piero-di-cosimo-simonetta-vespucci-1520.jpg\" alt=\"Simonetta Vespucci, Piero di Cosimo\" class=\"wp-image-18428\" title=\"Simonetta Vespucci, Piero di Cosimo\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/piero-di-cosimo-simonetta-vespucci-1520.jpg 516w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/piero-di-cosimo-simonetta-vespucci-1520-300x251.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 516px) 100vw, 516px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Simonetta Vespucci<\/strong>, antes de 1520, Tempera sobre tabla, 57 x 42 cm, <\/em><br><em><strong>Piero di Cosimo<\/strong> (Chantilly, Museo Cond\u00e9)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Como la evocan los versos de Poliziano refiri\u00e9ndose a Simonetta: \u00ab&#8230; Y de sus ojos se derram\u00f3 en mi alma. Un alma tan orgullosa, tan hermosa, tan llena de amor, que no puedo entender, que no me haya consumido del todo.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"610\" height=\"256\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/piero-di-cosimo-simonetta-vespucci.jpg\" alt=\"Simonetta Vespucci, detalle, Piero di Cosimo\" class=\"wp-image-18429\" title=\"Simonetta Vespucci, detalle, Piero di Cosimo\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/piero-di-cosimo-simonetta-vespucci.jpg 610w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/piero-di-cosimo-simonetta-vespucci-300x126.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Simonetta Vespucci<\/strong>, detalle, <strong>Piero di Cosimo<\/strong> (Chantilly, Museo Cond\u00e9) <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Giorgio Vasari, vio en la serpiente del collar de Simonetta una referencia a Cleopatra, quien, seg\u00fan la representaci\u00f3n tomada de las <em>Vida paralelas<\/em> de Plutarco, muri\u00f3 por la picadura de una cobra. En la mitolog\u00eda de finales de la Antig\u00fcedad, la serpiente que se muerde la cola, se consideraba una alegor\u00eda de la eternidad o del tiempo que se renueva. Se atribuy\u00f3 a Jano (en lat\u00edn <em>Janus<\/em>), el dios del a\u00f1o nuevo, y a Saturno (= <em>Cronos<\/em>, el dios del tiempo). Es relevante que Simonetta haya sido descrita como <em>Ianuensis<\/em> (perteneciente a Janus) en la inscripci\u00f3n. La serpiente era al mismo tiempo un s\u00edmbolo de inteligencia. Es decir, Simonetta tambi\u00e9n se glorifica por ser particularmente inteligente. El pecho desnudo no era considerado como impropio por los contempor\u00e1neos. Como en la <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/escuelas\/la-pintura-veneciana\/tiziano-vecellio-biografia\/\"><em>Venus del espejo<\/em> de Tiziano<\/a> o en numerosos cuadros de <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/pintura-barroca\/flandes-bajo-la-sombra-de-rubens\/\">Rubens<\/a>, este motivo era una alusi\u00f3n a la llamada <em>Venus pudica<\/em> (Venus modesta). En las alegor\u00edas de parejas de enamorados pintadas por Paris Bordone alrededor de 1550, es un signo reservado a la novia. Por ello, Simonetta no es enaltecida como amante, sino como prometida, como esposa de Giuliano de M\u00e9dicis.<\/p>\n\n\n\n<p>Simonetta pertenec\u00eda a la rica familia florentina de los Vespucci, de quien era originario el famoso mercader y explorador Amerigo Vespucci (1454-1512), que dio su nombre al continente europeo.<\/p>\n\n\n\n<!-- AdBoxLeft2023 --><ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display:block\" data-ad-client=\"ca-pub-2468002815867636\" data-ad-slot=\"1318022963\" data-ad-format=\"auto\" data-full-width-responsive=\"true\"><\/ins><script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});<\/script><h2 class=\"wp-block-heading\">Agnolo Bronzino: Retrato de Laura Battiferri<\/h2>\n\n\n\n<p>El <em>Retrato de Laura Battiferri<\/em> de Agnolo Bronzino es uno de los retratos femeninos m\u00e1s fascinantes del Renacimiento italiano. De manera conscientemente arcaica, el artista ha tomado el tipo de retratos de principios del <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/periodos\/el-quattrocento\/\">Quattrocento<\/a> y la representaci\u00f3n de la dama en su retrato de perfil, como en una medalla, estirando el busto y la cabeza fina casi de forma desproporcionada y donde sobresale la nariz grande y ligeramente aguile\u00f1a. Sobre el cabello recogido lleva un tocado en forma de concha y, encima, un velo transparente que cae sobre el pecho y las mangas abullonadas. Mientras que parece querer evitar con orgullo, \u00bfo modestamente? &#8211; todo contacto visual con el espectador, lo que le da un aire clerical y majestuoso, este retrato no carece de informaci\u00f3n <em>ad spectatorem<\/em>. Los finos dedos de la mano izquierda separados casi de forma amanerada, marcan en el libro abierto un pasaje de los Sonetos de Petrarca para Laura, a la que visiblemente se identifica la dama que lleva el mismo nombre. Los sonetos del <em>Canzoniere<\/em> no fueron elegidos al azar: uno se refiere al desd\u00e9n de Laura; el otro, la compasi\u00f3n que reclama el amante sin esperanza. Muestran, a quien quiera ver, el dilema del artista, enamorado de una mujer casada y virtuosa cuya obra admiraba. <strong>El mismo<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/el-retrato-en-el-renacimiento-italiano\/retratos-florentinos-del-siglo-xvi\/#agnolo-bronzino-y-la-imagen-del-poder\">Bronzino<\/a> <strong>era un poeta talentoso<\/strong>, cuyo estilo literario pod\u00eda inspirarse tanto en Petrarca como en Boccaccio.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"345\" height=\"430\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/bronzino-portrait-de-laura-battiferri-vers-1555-1560.jpg\" alt=\"Laura Battiferri, Agnolo Bronzino\" class=\"wp-image-18431\" title=\"Laura Battiferri, Agnolo Bronzino\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/bronzino-portrait-de-laura-battiferri-vers-1555-1560.jpg 345w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/bronzino-portrait-de-laura-battiferri-vers-1555-1560-241x300.jpg 241w\" sizes=\"auto, (max-width: 345px) 100vw, 345px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Laura Battiferri<\/strong>, c. 1555\/60, <strong>Agnolo Bronzino<\/strong>, <\/em><br><em>\u00f3leo sobre lienzo, (Florencia, Palazzo Vecchio) <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>\u00abQuien me tiene en prisi\u00f3n, ni abre ni cierra, ni me retiene ni me suelta el lazo; y no me mata Amor ni me deshierra, <\/em><em>ni me quiere ni quita mi embarazo.\u00bb <\/em>Petrarca<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"620\" height=\"286\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/agnolo-bronzino-laura-battiferri-.jpg\" alt=\"Laura Battiferri, detalle, Agnolo Bronzino\" class=\"wp-image-18430\" title=\"Laura Battiferri, detalle, Agnolo Bronzino\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/agnolo-bronzino-laura-battiferri-.jpg 620w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/agnolo-bronzino-laura-battiferri--300x138.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Laura Battiferri<\/strong>, detalle, <strong>Agnolo Bronzino<\/strong>,<\/em> <em>\u00f3leo sobre lienzo, (Florencia, Palazzo Vecchio)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Laura Battiferri (1523-158?) naci\u00f3 en Urbino como hija natural de Giovanni Antonio Battiferri, quien m\u00e1s tarde la legitim\u00f3. Viuda a temprana edad, se cas\u00f3 en segundas nupcias en 1550, a la edad de 27 a\u00f1os, con el escultor florentino Bartolommeo Ammanati. La pareja no tuvo hijos. Laura se llamaba a s\u00ed misma \u00ab\u00e1rbol est\u00e9ril\u00bb. Sus poemas fueron muy admirados por sus contempor\u00e1neos. La corte de Madrid solicit\u00f3 que su obra literaria fuera traducida al espa\u00f1ol. Grandes poetas y artistas como Tasso y Benvenuto Cellini mantuvieron estrechas relaciones con ella. Laura admiraba la contrarreforma de los jesuitas. La austeridad, que emana de la actitud y de la vestimenta, parece reflejar la \u00e9tica cotidiana transformada desde el Concilio de Trento (1456-63) en normas cada vez m\u00e1s r\u00edgidas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Leonardo da Vinci: La dama del armi\u00f1o<\/h2>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la mayor\u00eda de los expertos que han estudiado a Leonardo da Vinci, la joven es Cecilia Galerani, amante de <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/el-ducado-de-milan\/ludovico-el-moro\/\">Ludovico Sforza<\/a>, llamado el Moro y regente de Mil\u00e1n. La joven gira su cabeza ligeramente hacia un lado, una actitud que parece sorprendentemente relajada a pesar de la fuerte torsi\u00f3n de su hombro izquierdo. Esta expresi\u00f3n se debe a las caracter\u00edsticas suaves de su rostro infantil, que est\u00e1 enmarcado por un peinado que se cierra debajo del ment\u00f3n como una cofia, cuya curvatura redondeada es una variaci\u00f3n del collar de perlas que rodea el cuello y el pecho. La severidad del peinado y la mirada evitando cualquier contacto con el espectador le dan a la joven una aire de castidad y sabidur\u00eda. Esta impresi\u00f3n est\u00e1 iconogr\u00e1ficamente reforzada por el armi\u00f1o dado a la mujer como un atributo, y como una intenci\u00f3n sem\u00e1ntica del artista y el comitente. Debido a su pelaje blanco, el armi\u00f1o era considerado como un s\u00edmbolo de castidad y pureza en la interpretaci\u00f3n de los animales desde el siglo III dc. En griego el nombre del animal es (<em>gale<\/em>), lo que evoca el nombre de Gallerani. Este tipo de juego ret\u00f3rico con asonancias cargadas de significado fue muy apreciado en las conversaciones de las cortes italianas. El armi\u00f1o tambi\u00e9n era el animal her\u00e1ldico de Ludovico; ella pod\u00eda y deb\u00eda identificarse con \u00e9l, con la idea de las fuerzas que le eran inmanentes.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"588\" height=\"389\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/leonard-de-vinci-cecilia-gallerani-dame-a-l-hermine.jpg\" alt=\"Retrato de Cecilia Gallerani, Leonardo da Vinci\" class=\"wp-image-18438\" title=\"Retrato de Cecilia Gallerani, Leonardo da Vinci\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/leonard-de-vinci-cecilia-gallerani-dame-a-l-hermine.jpg 588w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/leonard-de-vinci-cecilia-gallerani-dame-a-l-hermine-300x198.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 588px) 100vw, 588px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Retrato de Cecilia Gallerani<\/strong>, tambi\u00e9n conocida como La dama del armi\u00f1o, hacia 1484, <\/em><br><em>\u00f3leo sobre tabla, 54 x 40 cm, <strong>Leonardo da Vinci<\/strong> (Cracovia, Muzeum Narodowe)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>El inter\u00e9s por el enigma con ambivalencias y oposiciones a la moral oficial es interesante: la mujer deb\u00eda ser a la vez casta y entregarse como amante &#8211; la inscripci\u00f3n \u00abLa belle ferroni\u00e8re\u00bb en el \u00e1ngulo superior izquierdo fue a\u00f1adida m\u00e1s tarde.<\/em><\/p>\n\n\n\n<!-- AfterArticle2023 --><ins class=\"adsbygoogle\"     style=\"display:block;margin-bottom:5px;\"     data-ad-client=\"ca-pub-2468002815867636\"     data-ad-slot=\"3955176166\"     data-ad-format=\"auto\"     data-full-width-responsive=\"true\"><\/ins><script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});<\/script><h2 class=\"wp-block-heading\">Rafael: La Fornarina<\/h2>\n\n\n\n<p>Entre las musas que inspiraron a los grandes maestros, una joven romana, amante de Rafael, ocupa un lugar central. Ella entr\u00f3 de pleno derecho en la leyenda, dando lugar a una interpretaci\u00f3n \u00abde novela rom\u00e1ntica\u00bb a uno de los momentos importantes de la historia del arte. Hija de un panadero de Siena (<em>fornaio<\/em> en italiano) y trabajando en el barrio romano de Santa Dorotea, Margherita Luti <strong>se har\u00e1 famosa con el nombre de Fornarina<\/strong>. La joven es la que <strong>presta sus rasgos a la <em>Madonna Sixtina<\/em><\/strong>, uno de los cuadros m\u00e1s conocidos de <a href=\"https:\/\/www.aparences.net\/es\/arte-y-mecenazgo\/roma-mecenazgo-y-poder-papal\/leon-x-giovanni-de-medicis\/#raffaello-sanzio-(urbino-1483---roma-1520)\">Rafael<\/a>, que actualmente se conserva en la Gem\u00e4ldegalerie de Dresde, y <strong>quiz\u00e1s tambi\u00e9n a los de la sublime <em>Virgen de la silla<\/em><\/strong> del palacio Pitti. Pero es sobre todo gracias al cuadro de la Galer\u00eda Nacional de Arte Antiguo de Roma que conocemos sus rasgos, sus profundos ojos negros, su cara redonda, su dulce sonrisa expresando un cierto embarazo. Debe ser considerado como uno de los primeros retratos dedicados por un pintor a su modelo y amante. En la cinta que rodea el brazo de la joven, Rafael puso su firma, presentada aqu\u00ed como una caricia cargada de afecto.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"532\" height=\"399\" src=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/raphael-portrait-de-jeune-femme-la-fornarina-rome.jpg\" alt=\"Retrato de una mujer joven, Rafael\" class=\"wp-image-18439\" title=\"Retrato de una mujer joven, Rafae\" srcset=\"https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/raphael-portrait-de-jeune-femme-la-fornarina-rome.jpg 532w, https:\/\/www.aparences.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/raphael-portrait-de-jeune-femme-la-fornarina-rome-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 532px) 100vw, 532px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Retrato de una mujer joven<\/strong> (La Fornarina), 1518-1519, <strong>Rafael<\/strong> <\/em><br><em>(Roma, Galleria Nazionale d&#8217;Arte Antica, Palazzo Barberini)<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h6>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Schneider, Norbert. <em>L&#8217;art du portrait<\/em>. Flammarion. Taschen, Londres, 1994<br>Gigante, Elisabetta. <em>L&#8217;art du portrait : histoire, \u00e9volution et technique<\/em>. Hazan. Paris, 2011<br>Pope-Hennessy, John. <em>El retrato en el Renacimiento. <\/em>Madrid, Akal\/Universitaria, 1985<em><br><\/em> Collectif.<em> <em>Le portrait.<\/em> <\/em>Paris. \u00c9ditions Gallimard, 2001<em><br><\/em>Pommier, Edouard.<em> Th\u00e9ories du portrait. <\/em>Paris. Gallimard, 1998<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para exaltar la fuerza divina de la pintura, Alberti la compara a la amistad. 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