Renoir y el amor

(Hasta el 19 de julio de 2026)

Con motivo del 150 aniversario del Baile en el Moulin de la Galette (1876), obra maestra de las colecciones impresionistas del Museo de Orsay, esta exposición reúne por primera vez este importante conjunto de «escenas de la vida moderna» —cuadros con múltiples figuras que representan temas contemporáneos (distintas de los retratos y los paisajes)—realizadas por Renoir durante los primeros veinte años de su carrera (1865-1885). Entre los años 1860 y 1880, Auguste Renoir (1841-1919) desempeñó un papel fundamental en la creación del impresionismo. También se impuso como uno de los grandes «pintores de la vida moderna» (según la expresión del poeta Baudelaire) junto a Degas, Caillebotte, Manet o Monet. Hoy en día, la fuerza inventiva y la radicalidad de sus obras, inmensamente populares, se han visto atenuadas por las reproducciones, copias y adaptaciones de todo tipo. Cuando las volvemos a contemplar, los rostros felices y los gestos tiernos de las figuras de Renoir pueden parecernos sentimentales, incluso empalagosos, en desacuerdo con nuestra visión, ahora crítica, irónica o trágica, de la modernidad.

Le Déjeuner des canotiers, 1880-81, Washington, Philips Collection.
Alphonsine Fournaise, 1879, Paris, Musée d’Orsay.

Sin embargo, a través de esta singular iconografía de parejas libres, amigos bohemios, conversaciones galantes y almuerzos en buena compañía, Renoir despliega una profunda reflexión sobre su época y sobre el amor, no tanto como motivo, ni solo como sentimiento, sino como método y principio pictórico: la pintura como un arte del vínculo. Esta exposición vuelve a cuestionar el significado de algunas de las mayores obras maestras de Renoir a la luz de la biografía del artista, de la evolución de su técnica, pero también de los cambios sociales y culturales de la época.

La Promenade, 1870, Los Ángeles, J. Paul Getty Museum.

Coorganizada con la National Gallery de Londres y el Museo de Bellas Artes de Boston, esta exposición ofrece una visión renovada sobre cuadros tan famosos que hoy en día resulta difícil percibir toda su novedad. Por primera vez desde 1985 —fecha de la última retrospectiva de Renoir organizada en París—, una exposición reúne un conjunto reducido pero significativo de obras (unas cincuenta pinturas) de la primera etapa de la carrera del artista, entre las que se encuentran sus mayores obras maestras: desde La Grenouillère (1869, Estocolmo, Nationalmuseum) hasta Les Parapluies (1881-1885, Londres, The National Gallery), pasando por La Promenade (1870, Los Ángeles, The J. Paul Getty Museum), La Danse à Bougival (1883, Boston, Museum of Fine Arts) y Le Déjeuner des canotiers (1880-1881), cedida de forma excepcional por la Phillips Collection de Washington.