Sigmar Polke: biografía y obra

El arte como mercancía

Sigmar Polke (1941-2010) artista multimedia, tenía la capacidad de mostrarse a la vez irreverente, alegre y mordaz. Desde la pintura hasta la fotografía, pasando por el cine, las instalaciones y los grabados, la obra de Polke, que a menudo incorporaba materiales y técnicas no tradicionales, constituía ante todo una crítica del arte en sí mismo. A veces velados, a veces provocadores, los mensajes que transmite su obra plantean serias cuestiones sobre las convenciones estéticas, políticas y sociales. Para Polke, la producción artística era siempre un diálogo entre él mismo y el espectador, ofreciendo posibilidades de interpretación prácticamente ilimitadas.

Juegos de Niños, 1988, Sigmar Polke
Juegos de Niños, 1988, Sigmar Polke, París, Centro Pompidou.

Junto con un grupo de artistas del que formaba parte Gerhard Richter, Polke, nacido en la Polonia comunista, acuñó el término «realismo capitalista», que designa, en términos generales, el arte basado en la mercancía. Además, y más concretamente en el caso de la obra de Polke, el Realismo capitalista constituye no solo una crítica al Pop art, a la mercantilización del arte y al capitalismo en general, sino también al Realismo socialista soviético idealista y abiertamente nacionalista al que Polke estaba especialmente expuesto (y al que se oponía).

Alicia en el país de las maravillas, 1972, Sigmar Polke
Alicia en el país de las Maravillas, 1972, Sigmar Polke, Colección privada.

Sigmar Polke, artista de humor cínico, en lugar de limitarse a comentar la producción en masa y el consumo ostentoso, fue más allá. Con obras como Chocolate Painting, eliminó los significantes, como las etiquetas con nombres de marcas, para ridiculizar los conceptos de individualidad y singularidad. De hecho, a pesar del comentario mordaz del Pop art y su crítica a la homogeneidad consumista capitalista, obras como las latas de sopa Campbell de Andy Warhol, con sus etiquetas y su uniformidad, seguían vendiéndose a precios exorbitantes. Los objetos de las obras pop de Polke están despojados de estos identificadores, lo que subraya hasta qué punto son en realidad banales.

Chocolate Painting, 1964, Sigmar Polke
Chocolate Painting, 1964, Sigmar Polke, Colección privada.

En el centro de los experimentos de Polke se encontraba la voluntad de cuestionar prácticamente todas las convenciones del arte, a menudo de forma sorprendente e ingeniosa. Sus tendencias iconoclastas no se limitaban al contenido, sino que se extendían a los propios materiales de las obras, que solían ser poco tradicionales. Desde uranio y polvo de meteorito, telas con estampados vivos y hollín, hasta papel de burbujas y patatas, como en Potato House, una estructura enrejada que juega con los códigos visuales del Minimalismo. La odisea artística de Polke le llevó, a él y a su obra, hasta los límites potenciales de la creación.

Potato House, 1967, Sigmar Polke
Potato House, 1967, Sigmar Polke, Colección privada.

El tema de la apropiación ocupaba un lugar central en la obra de Polke, quien cuestionaba las nociones de paternidad artística, autenticidad y objetividad. Inspirándose en imágenes procedentes de obras modernistas convertidas en icónicas, como las pinturas de goteo de Jackson Pollock o los puntos Ben-Day de Roy Lichtenstein, Polke, al igual que Marcel Duchamp, se preguntaba qué constituía la originalidad en un mundo en el que se ensalzaban las copias y en el que la homogeneidad del diseño se había convertido en un signo de estatus social.

Comparar precios, 2001, Sigmar Polke
Comparar precios, 2001, Sigmar Polke,
Colección privada.

Primeros años

Sigmar Polke nació en 1941 en Oels, una pequeña localidad de la Baja Silesia, en Polonia. Era el mayor de ocho hermanos y, aunque su padre era arquitecto, según el propio Polke, la familia disponía de muy pocos recursos económicos. Nacido en plena Segunda Guerra Mundial, recuerda el «trauma» de la guerra, que «marcó su infancia». Polke hace referencia a su compromiso con el arte desde muy temprana edad: «Empecé a dibujar desde muy pequeño y tenía un abuelo que se iniciaba en la fotografía; fueron estas actividades las que constituyeron mi primer contacto con el arte». Al igual que miles de otros alemanes que vivían en zonas disputadas de Polonia, la familia fue expulsada del país al final de la guerra y huyó a Turingia, en Alemania Oriental. En 1953, cuando tenía 12 años, Polke logró cruzar la frontera de Alemania Oriental a Alemania Occidental, escapando así de los angustiosos años de la posguerra en la República Democrática Alemana comunista.

The Palm Painting, 1964, Sigmar Polke
The Palm Painting, 1964, Sigmar Polke,
Colección privada.

En 1959, Sigmar Polke trabajó como aprendiz en un taller de vidrieras de Düsseldorf y, en 1961, se matriculó en la Academia de Bellas Artes de esa ciudad, donde estudió hasta 1967. Entre sus profesores se encontraban Karl Otto Gotz y Joseph Beuys, quienes compartían un enfoque radical de la creación artística y que influirían profundamente en el joven Polke. El artista recordaría más tarde que Beuys, en particular, «había roto la antigua estructura de la enseñanza e insuflado nueva vida al arte alemán; por lo tanto, fue un periodo interesante para vivir».

Cabezas de patata (Mao + LBJ), 1964, Sigmar Polke
Cabezas de patata (Mao + LBJ), 1964, Sigmar Polke, Colección privada.

En 1963, mientras aún estudiaba en Düsseldorf, Polke cofundó el movimiento Kapitalistischer Realismus (Realismo capitalista) junto con Gerhard Richter y Konrad Lueg. Concebido como una respuesta al Pop art y a lo que Polke consideraba el formalismo rígido del mundo del arte de la época, el movimiento parodiaba y criticaba las apariencias del capitalismo y del comunismo. El grupo organizó exposiciones, entre ellas una en una tienda de muebles, donde Polke y Richter se sentaron ellos mismos en el escaparate como si fueran obras de exposición. La primera exposición individual de Polke tuvo lugar en 1966 en la nueva e innovadora galería de René Block en Berlín.

Kathreiner’s Morning Wood, 1969-79, Sigmar Polke
Kathreiner’s Morning Wood, 1969-79, Sigmar Polke, Bilbao, Museo Guggenheim.

Tras la exposición, el joven artista se consolidó rápidamente en la escena artística experimental alemana. Avatares en su vida personal como un matrimonio fallido, llevaron a Polke a iniciar una etapa itinerante en su carrera.

Madurez artística de Polke

Sigmar Polke se embarca en un viaje en 1971 y recorre el mundo durante la mayor parte de la década de los setenta, casi siempre en solitario. Sus andanzas le llevan a París, Pakistán, Afganistán, Sudamérica y Estados Unidos. Lleva consigo una cámara y realiza una serie de imágenes que documentan sus viajes, al tiempo que experimenta con diferentes técnicas de revelado e impresión fotográfica. Durante este periodo, también es conocido por haber experimentado con sustancias psicotrópicas, en particular el LSD y las setas alucinógenas, como parte de su proceso de creación artística. Cuando no estaba de viaje, Polke residía en una comunidad de artistas llamada Gaspelshof, cerca de Düsseldorf.

Cameleonardo da Willich, 1979, Sigmar Polke
Cameleonardo da Willich, 1979, Sigmar Polke, París, Centro Pompidou.

En 1977, Sigmar Polke obtuvo una plaza de profesor en la Academia de Bellas Artes de Hamburgo, en Alemania, que ocupó hasta 1991. En 1978 se instaló definitivamente en Colonia, donde vivió y trabajó hasta el final de su vida, salvo cuando estaba de viaje. En la década de 1980, el arte de Polke adoptó un tono más serio, alejándose del colorido Pop art y de las obras influenciadas por las drogas que habían caracterizado sus inicios. A principios de la década, viajó a Australia y al sudeste asiático, donde descubrió diversos materiales no tradicionales que utilizó en sus obras. Por ejemplo, comenzó a incorporar polvo de meteorito y arsénico, que reaccionaban químicamente sobre el lienzo.

Ohne Titel (Porträtist), 1979, Sigmar Polke
Ohne Titel (Porträtist), 1979, Sigmar Polke, Colección privada.

Tras huir de Alemania Oriental para refugiarse en el Oeste, Sigmar Polke siempre consideró el capitalismo a la luz de su propia experiencia. Un día declaró: «Cuando llegué al Oeste, vi muchas cosas por primera vez. No era precisamente el paraíso». En 1978 pintó el cuadro Dr. Bonn, que hace referencia a las recientes muertes de Andreas Baader y Jan-Carl Raspe, miembros de un famoso grupo terrorista alemán de izquierda, el Baader-Meinhof. Un burócrata sin rostro está sentado en su escritorio bajo la atenta mirada de los retratos de los indivíduos. Parece que intenta suicidarse, pero inevitablemente fracasará en su intento, ya que se apunta a la cabeza con una honda en lugar de una pistola. El burócrata se llama Dr. Bonn, en referencia a la capital de Alemania Occidental de la época.

Dr. Bonn, 1978, Sigmar Polke
Dr. Bonn, 1978, Sigmar Polke, Groninga, Museo de Groninga.

En el cuadro, Polke ha optado por presentar la escena sobre un rastro de pintura que ilumina la ilustración a modo de haz, como si la obra intentara arrojar luz sobre la situación. El fondo de tela de lana a cuadros, evoca el uniforme de un funcionario o burócrata, sinónimo de respetabilidad. La composición de Polke recuerda una caricatura subversiva que podría encontrarse en un periódico, criticando la poco convincente versión del Gobierno según la cual los dos terroristas se habrían suicidado. Aquí, Polke rechaza la rigidez vacía del lienzo blanco tradicional al tiempo que cuestiona la ortodoxia restrictiva tanto del mundo del arte como de los poderes gubernamentales.

La década de 1980 fue testigo de un importante renacimiento internacional de la pintura como medio artístico, y Sigmar Polke fue uno de sus principales impulsores, junto a su antiguo colaborador, Gerhard Richter. Fue en esa época cuando se casó con su segunda esposa, la escultora berlinesa Augustina von Nagel. En 1986 recibió el León de Oro en la Bienal de Venecia.

Sin título, 1983, Sigmar Polke
Sin título, 1983, Sigmar Polke, Colección privada.

En 1988, se interesó por las filosofías budistas; inspirado por sus viajes al Lejano Oriente, pero también por la decisión de su hija de convertirse al budismo. Polke siguió creando hasta su muerte en 2010, a menudo en colaboración con su esposa, y experimentando sin cesar con nuevos materiales y soportes, en particular fotocopias y hologramas.

El legado de Sigmar Polke

El estilo poco ortodoxo de Sigmar Polke tuvo una influencia significativa en un gran número de jóvenes artistas, la mayoría de los cuales saltaron a la fama en la década de 1980, cuando Polke se encontraba en la cima de su carrera y había participado en varias exposiciones internacionales de primer orden. Entre la joven generación de artistas que citan a Polke como fuente de inspiración se encuentran la escultora Annette Messager y los artistas multimedia Peter Fischli y David Weiss, cuya obra se hace eco del antiautoritarismo de Polke y de su interés por los objetos y materiales cotidianos. Más tarde, el papel determinante de Polke en el renacimiento de las prácticas pictóricas le confiere una gran influencia entre pintores como David Salle, Julian Schnabel y Richard Prince.

Bibliografía

  • Collectif. Sigmar Polke : Works on Paper 1963-1974. Cat. Exposition, New York, MoMA, 1999
  • Mark Fisher. Le Réalisme capitaliste. Entremonde, 2018
  • Collectif. Sigmar Polke : sous les pavés, la terre. Fondation Vincent Van Gogh Arles, 2025
  • Moham Ratnman. Anarchism and Gerhard Richter. ChristieBooks, 2017