Hilma Klint. Las pinturas del Templo

(Hasta el 30 de agosto de 2026)


Su obra ha revolucionado la cronología del arte moderno. Por primera vez en Francia, descubre el universo visionario de Hilma Klint (1862-1944), pionera de la abstracción que permaneció durante mucho tiempo en la sombra. Desde sus grandes composiciones hasta sus obras secretas, su arte combina colores, formas y símbolos con una audacia fascinante. Formada en la Real Academia de Bellas Artes de Estocolmo, Hilma Klint llevó una doble vida artística: una práctica figurativa acorde con las expectativas de su época; y, en secreto, una producción radicalmente vanguardista, inspirada en la teosofía y el espiritismo, que exploraba la armonía cósmica y las fuerzas invisibles.

Retrato de Hilma Klint en su estudio
Retrato de Hilma Klint en su estudio de Hamngatan en Estocolmo.


Ya en 1906, mucho antes que Kandinsky o Malevitch, creaba composiciones atrevidas en las que los colores vivos, las formas geométricas y los motivos orgánicos anunciaban las grandes corrientes del arte moderno. Espirales, círculos y haces de líneas dan testimonio de una total libertad creativa y confieren a sus pinturas una dimensión universal y atemporal. Con motivo de esta ocasión, el Grand Palais y el Centro Pompidou presentan su obra maestra: el ciclo de las «Pinturas del Templo» (1906-1915), entre las que se incluye la monumental serie «Los diez más grandes». La exposición también pone de relieve las múltiples fuentes de su inspiración (esoterismo, arte popular, cultura científica) y cuestiona el papel, durante mucho tiempo ignorado, de las mujeres en la historia del arte moderno

Colombe, n° 2, 1915 ;  Les Dix Plus Grands, 1907, Hilma Klint
Colombe, n° 2, 1915 ;  Les Dix Plus Grands, 1907, Hilma Klint,
The Moderna Museet, Stockholm.


Esta exposición, la primera monográfica en Francia, nos descubre además una vida fuera de lo común. Hilma Klint decidió mantener ocultas sus obras abstractas, haciendo que quedaran selladas durante veinte años tras su muerte. Hubo que esperar hasta 1986 y la exposición The Spiritual in Art en Los Ángeles para que su obra se diera a conocer por fin al gran público. Una oportunidad única para conocer a una artista que, adelantada a su tiempo, trasciende las fronteras entre el arte, la ciencia y la espiritualidad